La marca Ventana nace en 1988 de la mano de Sherwood Gibson y Steve Blalock, con su nombre haciendo referencia a una de las zonas de Big Sur, California, donde vivía Steve. En 1991, Sherwood Gibson pasó a ser el único propietario de la empresa, con un amplio bagaje en el sector de la bici fruto de sus años como corredor de BMX y mountain bike desde ya los inicios del deporte, y una amplia educación en el sector del metal, la soldadura y un posgrado en ingeniería mecánica que le permite ser meticuloso y preciso a la hora de calcular geometrías, ángulos y materiales. Y es que Ventana se caracteriza por la precisión en la fabricación de sus cuadros, y la prensa internacional aclama su atención por el detalle, ya sea en una puntera o un simple stop para los cables. Sherwood comenzó soldando cuadros de acero y se lanzó al mercado con su primer modelo, el Cone Peak de vainas elevadas, pero a la largo de su historia se ha hecho famoso por interesantes modelos de aluminio, así como sus arriesgadas propuestas de tándems de todo tipo y sus curiosos nombres de bicicletas en español.

La década de los 90

La llegada de los años 90 supuso la desaparición de la hegemonía de las hardtails y la introducción a un nivel popular de las dobles suspensiones. Después de famosos modelos rígidos como El Toro, El Comandante o El Padrino, Ventana se lanzó a la fabricación de cuadros de suspensión trasera, con un sistema de cinemática sencillo y efectivo que ha sido un éxito (en su escala), especialmente entre el público americano que aprecia que Ventana sea una marca integralmente diseñada y fabricada en EE.UU.
Desde sus dobles de suspensión de rally-XC como la Peak FS, hasta máquinas de descenso de más de 200 mm, como el modelo El Cuervo, Ventana ha sabido siempre adaptarse a las nuevas tendencias, gracias en parte a ser un pequeño taller que puede improvisar más fácilmente y tener prototipos listos en cuestión de tan solo semanas. Igualmente, el uso de diferentes medidas de ruedas es una constante en la marca de Gibson, que ya hace años experimentaba con 29, 650B e incluso en combinaciones que a la postre no han cuajado, como las 69ers.

Y es que el “made in USA” sigue pesando mucho en determinados círculos del país, y así como otros constructores americanos han llevado gran parte de su producción a Asia, por cuestiones evidentes de precio, Sherwood está orgulloso de poder fabricar él mismo al 100 % todas sus bicicletas en el norte de California, donde nació este deporte.

www.ventanausa.com

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