Ya teníamos ganas de cambiar de zona, y abandonar por un momento el epicentro del handbuilding, centrado ahora mismo en Portland, Oregón, y sus alrededores. Así que nada mejor que 20 horas de viaje en avión para conocer a los chicos de Baum, los mejores representantes actuales de la artesanía de bicicletas de la escena australiana. Desde el pequeño pueblo de Geelong, en la zona de Victoria, Darren Baum ya comenzó a mostrar un interés inusitado por la construcción de bicicletas a una temprana edad, cuando se inició como aprendiz en el taller de su padre, soldando y construyendo estructuras en los ratos libres de la escuela.

Con 14 años ya completó su primer proyecto, construyendo un cuadro de tándem para correr la Great Victorian Bike Race junto a un colega. Pero su despegue se produjo en 1989, cuando hizo un curso de soldadura artesanal de cuadros con Brian Cross, y donde pudo vivir en primera persona todos los procesos necesarios para diseñar y fabricar artesanalmente un cuadro a medida de principio a fin. Entre la experiencia que Darren tuvo en su familia, junto con su educación con Brian Cross y los cursos extras que realizó mientras estudiaba Mecánica de Aeronaves, Darren se convirtió rápidamente en uno de los más codiciados soldadores del sector. “Cuando me siento a soldar, sé exactamente dónde van a estar colocadas mis manos en los próximos 30 segundos, y dónde voy a parar la soldadura”

Control absoluto

Pero Darren no tiene suficiente con ser uno de los mejores soldadores actuales, y es que él opina que el proceso de fabricación del cuadro es un conjunto de acciones, que incluye desde el fit del rider hasta la pintura final. Por eso, Darren no externaliza ningún proceso y ellos mismos se encargan desde la preparación de la tubería (habitualmente acero y titanio) hasta el diseño y la pintura final, realizados también bajo el mismo techo con la ayuda inestimable de la gente de PPG para un control absoluto del resultado final.

En cuanto a los modelos de mountain bikes, Baum Cycles produce dos obras de arte, la Extensa y la Exserta, ambas en titanio, que según su opinión, es el material que realiza el ride más cómodo y efectivo posible, a la vez que permite una personalización total. Sus esquemas de colores son inconfundibles y no tiene miedo en aceptar encargos personales y sugerencias de diseño por parte del cliente final, para resultados espectaculares y bicicletas hechas para montar cada día, a pesar de tener aspecto de bicis que podrían estar en un museo…

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