Tras dedicar toda una vida al descenso, Bernat Guàrdia se despidió a lo grande en el Mundial de DH de Vallnord, rodeado de los suyos y estando entre los mejores. Berni cree que ya lo ha dado todo por el DH, que 350 carreras son muchas y que ha llegado la hora de cerrar un libro y empezar otro. ¿Título? Todavía por definir, pero la vida de Guàrdia gira alrededor del DH, un deporte que empezó a amar con nuestra revista, admirando a referentes del DH nacional como David Vázquez o Iván Oulego.

Berni, ¿por qué abandonas la competición?

No es sencillo. Hace 18 años empecé a competir en descenso. En 2000 corrí el primer Mundial en Sierra Nevada y en Vallnord he hecho el último. Son 15 años de Mundiales, de Copa del Mundo, de viajes, de gente conocida, de muchas bicis…

Tu retirada seguro que no es fruto del azar.

Exacto. Para mí el descenso es como si tuvieras un ticket con cien caídas, y cuando se acaban, empiezas a perder confianza y a tomarte las carreras de otra forma. Ahora me encuentro muy bien, pero a veces echo en falta el punto de antes, cuando igual arriesgaba más.

¿No será un tema de motivación?

No. Tengo claro que con los años he perdido un poco de confianza. A todos los corredores que llevan años corriendo les pasa. Sam Hill hace unos años lo ganaba todo, y, quieras o no, ha tenido lesiones, y esta confianza la ha perdido. Está yendo más largo.

“Fui el primero en probar la Intense M16 de carbono”

Tras tantos años de competición, ¿con qué tres momentos te quedas?

Quizás el primero sea mi primera carrera en el Mundial de Sierra Nevada. Aspiraba a medalla, pero tuve una caída en la final y perdí esta opción. Después, el primer top ten en Copa del Mundo al cabo de dos años, que me puso ahí delante, con la gente que había idolatrado durante muchos años, de poder ver que yo podía estar ahí delante. Y después este Campeonato de Vallnord, sin duda.

¿Te vas con la conciencia tranquila de haberlo dado todo por el DH?

Soy muy crítico conmigo mismo. En todas las carreras que he ganado –de las 350 disputadas se ha llevado más de 125–, he pensado que podía ir más rápido. La valoración final es que estoy muy contento. Empecé como cualquier chaval. Leyendo revistas como Solo Bici. Viendo a gente como Iván Oulego y David Vázquez, viendo que estaban ahí delante y diciéndome que me gustaría probarlo. Y he estado 15 años viviendo de ello, viajando y conociendo gente. No me arrepiento de las cosas que he hecho. Siempre he intentado dar el máximo de mí mismo y ser lo más profesional posible, y creo que en todas las marcas que he estado y con toda la gente que he estado hay una gratitud mutua.

Y ahora trabajarás para Intense. Explícame en qué consistirá tu nueva ocupación.

Todo empezó en 2013, con la distribuidora KpSport. Estuve cuatro meses con mi mujer viviendo en California, y a partir de ahí surgió una relación. Intense siempre se ha definido como una empresa de bicis, con un gran corazón, vinculada a la competición, y sobre todo como una familia. Para ellos ahora soy familia y estoy contento. Para 2016 hay planes de que esté vinculado al equipo.

Por cierto, ¿Intense te apoyó cuando le comunicaste que dejabas la competición?

En todo momento, y se han mostrado muy orgullosos de que haya representado la marca los últimos años de mi trayectoria. Fui una de las principales partes implicadas en desarrollar la M16, la primera persona en montar en la M16 de carbono…

“Los jóvenes se lo tienen que trabajar”

¿Qué te gustaría hacer a ti en Intense?

Transmitir todo lo que he aprendido estos años a los jóvenes, ejerciendo un poco la figura de entrenador.

¿Dejas el DH en un buen momento?

A finales de los 90 había un gran boom. La gente tenía salarios muy grandes y había megaequipos. Cuando entré esto se acabó. A escala nacional siempre es muy difícil, dado el país en el que vivimos, donde se apuesta poco por este deporte, la competición y el descenso. Espero que las próximas generaciones puedan aprovechar un poco de lo que he hecho. Siempre he intentado ayudar a los jóvenes, pero ellos también se lo tienen que trabajar. No les darán nada gratis. Y, por lo que veo en la Copa del Mundo, el DH está en un buen momento. Hay nuevas figuras y estas últimas temporada son muy emocionantes. El DH está más abierto que nunca. Cuando empecé, Nicolas Vouilloz lo dominaba todo, después hubo los años de Steve Peat o Greg Minnaar, y ahora hay muchos nombres.

¿Qué consejos darías a los jóvenes?

Que trabajen duro, que aquí nadie regala nada. Recibo mensajes por Facebook y me preguntan cómo lo tienen que hacer para conseguir sponsors, y esta no es la primera pregunta, sino cómo puedo llegar a ser bueno para tener patrocinadores o cómo puedo conseguir una buena imagen para tenerlos. Muchas veces hacen la pregunta errónea. A mí me ha funcionado tener una motivación, un sueño. Es lo que me ha hecho tirar hacia delante en los momentos difíciles.

“Minnaar me dijo que le sabía mal que me retirara”

Y también que eres una persona bastante profesional y seria.

¡Sí! (sonríe y se incorpora del sofá). Siempre he intentado ser lo más profesional posible y, a veces, ser el más loco de la montaña, arriesgar y tirarle fuerte lo único que te garantiza es tener una carrera muy corta. Hay que hacer las cosas poco a poco, aprender del deporte, de las caídas y de los malos momentos, y no querer correr demasiado. Las cosas acaban llegando.

Tus compañeros & rivales habrán comentado tu retirada.

Sí. En Vallnord me paró Greg Minnaar y me dijo que le sabía muy mal que me retirara. Mucha gente me ha mostrado aprecio. He estado muchos años aquí y siempre he intentado ser buena persona. Todo el mundo me ha dicho que le sabía muy mal y algunos me han preguntado en plan cachondeo y picando si me iba al enduro.

¿Y es verdad?

No. Quiero dejar la competición, no dar el paso de como me he hecho grande, dejo el DH y me voy al enduro, al que veo tanto o más duro que el descenso. En el ámbito nacional igual lo haría bien en el enduro, pero en las Enduro World Series (EWS)…

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