¿Cómo va?

Muy simplista , compacta y ligera. Con apenas dos botones, la gestionamos y a través de dos luces podemos saber el formato en el que estamos, capacidad de almacenaje o el estado de la batería. Sin duda, pequeña pero matona, puesto que está dotada de wi-fi, el que se emplea para sincronizar la cámara con la aplicación que nos permite previsualizar la grabación y, sobre todo, con los tiempos que corren, receptor ANT+, que nos permite vincular nuestros sensores de velocidad, cadencia, pulso, potencia o incluso información relativa a los grupos Di2. Cuando acabamos las grabaciones, ésta se encarga automáticamente de generar un fichero con formato CSV que posteriormente lo podemos sincronizar con las imágenes. Increíble, muy guapo.

Sin necesidad de carcasa, la propia cámara es sumergible hasta diez metros gracias a su carcasa IPX8, así que los días de lluvia no suponen ningún problema El polvo, en ocasiones más silencioso pero igualmente dañino, tampoco, gracias al sellado IPX5X. Entre los distintos modos de grabación: 1080p a 30 fps, 720p a 120 fps y 640p a 240 fps. En lo que se refiere a la lente, hemos grabado mayoritariamente en la posición de 135°, puesto que con la de 180° sí es verdad que se amplía la panorámica, pero se desvirtúa un poco la imagen debido al efecto ojo de pez que acaba deformando en exceso los extremos. Puntualmente está bien.

En cuanto al sistema de estabilización, es correcto, pero no para lanzar cohetes, los temblores del manillar y del casco en bajadas rotas no son su punto más fuerte. En cambio la luminosidad de la cámara está bastante lograda, en las zonas de claro oscuro se adapta rápidamente y ofrece unas imágenes pintonas. Otra opción que nos permite la cámara es programarla para capturar imágenes cada 10”, 20”, 30” y 60”, pero aunque suficiente, pensamos que serían de mayor calidad después de ver el potencial de los demás elementos.

 ¿Para quién es?

No sólo está pensada para los usuarios de la bici. Como bien dice el nombre de la propia cámara, está pensada para todos los deportes, principalmente de outdoor, puesto que a través del soporte más apropiado nos permite inmortalizar nuestras aventuras. Para nosotros, después de probar distintos puntos de visión, nos quedamos con el soporte de pecho. Nosotros utilizamos el de la GoPro, concretamente el modelo Chesty Mount. Y es que todos los soportes de GoPro son compatibles con la cámara Shimano por compartir el anclaje. ya que la caja de compra sólo incorpora el soporte de casco y unos adhesivos para poder fijar la cámara sobre la superficie deseada con garantías.

 ¿Qué falta?

Durante las primeras grabaciones, cuando todavía no la tienes por la mano, no es todo lo intuitiva que debería para ser una cámara dotada de tan sólo dos botones y dos luces, pues da lugar a alguna confusión cuando alternas distintos formatos. Las fotos no están a la misma altura que el resto de los recursos técnicos de la cámara; sus 2 megapíxeles nos resultan algo escasos.

Características técnicas

Precio 299 euros.
Peso 86 gramos.
Sensor de Imágenes CMOS retroiluminado de 1/3,8”.
Lente Apertura F2,0 con ángulo de visión de 135/180°.
Cámara Equilibrio de blancos, exposición y modo de medición automático, con modo de imagen JPEG con un tamaño de imagen fija de 3,6 píxeles 4:3 (2848 x 2136).
Batería De ion de litio no extraíble, mediante USB durante 4 h de carga.
Micrófono Calidad de sonido estéreo.
Web www.shimano-sportcamera.com

 

 

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