Brutal y elegante a la vez. Es la sensación que nos transmite el sinuoso cuadro de la Grand Canyon CF SL, un cuadro que la marca alemana monta desde su primer precio hasta el modelo más caro de la gama CF SL, garantía de calidad y de larga vida.

Cuadro

De una rigidez destacable, gracias a sus refuerzos estratégicos y sus formas ovaladas que evolucionan a cuadradas, se caracteriza por ofrecer tacto de carreras. Sí, ya sé que lo hemos dicho muchas veces, pero la sacas de la caja y el sábado te presentas en la salida (ponle pedales primero…).

Y es que una vez montado da la sensación de estar encima de una bici tope de gama, con la pintura mate, sus bonitas curvas y su impecable rigidez que, eso sí, le resta algo de comodidad vertical. El hecho de montar tija de aluminio Thomson Elite no ayuda al respecto, ya que es una de las más rígidas del mercado. Una tija de carbono cómoda, aunque habría hecho subir el precio, ofrecería mucho más confort en la parte trasera.

Componentes mixtos

Como reza el título del comparativo, la Grand Canyon CF SL 8.9 monta una impecable transmisión SRAM X1, aunque en este caso prefiere presentar unas bielas Race Face Turbine, que , aunque no son la Next SL, dan un peso muy correcto en la báscula y un look ligero visualmente. Puntos a criticar de esta completa bicicleta serían, por un lado, los puños Ergon, que nos han parecido especialmente incómodos, no por su forma anatómica, sino por su voluminoso cierre en la parte exterior, que no permite aprovechar toda la anchura del manillar y se clava en la palma de la mano.

Hablando de volúmenes, también nos parece excesivo el del cierre de sillín, más propio de una bici de enduro, con un tamaño considerable (aunque de ligero peso) y con palanca rápida. Impresionante que  monte la horquilla RockShox SID XX World Cup en esta gama de precios, pero ya se sabe que esto solo lo puede hacer Canyon. Su tacto es correcto, aunque no es la más sensible, y su puente de carbono aligera aún más el conjunto, ayudando a conseguir esos menos de 10 kg de peso.

Los frenos Formula siguen sin entusiasmarnos, con un tacto seco y poco modulable; al igual que los neumáticos Continental, lo primero que cambiaríamos de serie por otros tubeless, con más volumen y con banda antipinchazos para bajar sin miedo. Sorprendente, de nuevo, la inclusión a este precio de las ruedas DT Swiss Spline One XR 1501, unas de nuestras favoritas para XC en aluminio. Perfectas.

Cómo va

Pues con su compacta geometría, sus cortas vainas y su rigidez estructural (gracias también a los grandes refuerzos en la zona de la pipa y el pedalier), la Grand Canyon es un misil. Da la primera pedalada y sales catapultado hacia delante, con un ángulo de sillín perfecto para aprovechar toda la potencia y un ángulo de dirección estable y de confianza.

El tubo horizontal tiende a ser corto, y los que vengan de la carretera y les guste ir muy estirados se pueden encontrar algo comprimidos, aunque se soluciona subiendo la medida de la potencia 10 o 20 mm. En resumen, un chollo para el que busque una bici de carreras superligera y de calidad sin arruinarse. Así de sencillo.

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