La comunidad de montes de Valadares decidió la semana pasada restringir el uso y el paso a bicicletas dentro de su zona.

La sorpresa fue mayúscula cuando varios ciclistas se percataron en los primeros días de la presencia de varios carteles en los que se anuncia que no está permitida la circulación de ningún tipo de vehículo con o sin motor. Unas medidas que no han sentado nada bien en el sector de la bici de montaña y a aquellos que salen a rodar por estas zonas con el único objetivo es disfrutar con la familia y con los amigos del deporte al aire libre.

Pero lejos de suavizarse las cosas, ahora son más de 20 comunidades de montes gallegas las que se han reunido acordando el cierre al paso de cualquier vehículo, incluyendo las bicicletas.

Todo esto empieza después de que en septiembre de 2014 un ciclista quedara en silla de ruedas tras sufrir un accidente por culpa de una piedra situada en medio de un camino de la zona del monte Alba. La Fiscalía ha llegado a solicitar penas de prisión de hasta seis años para tres comuneros implicados en el accidente, aunque de momento no hay sentencia firme.

Inexplicablemente, los comuneros de estas zonas de montaña gallegas han decidido tomarse la ley por su cuenta y han prohibido el acceso a estos caminos públicos con cualquier tipo de vehículo y a cualquier persona.

Curiosamente, dichas medidas chocan de lleno con las intenciones de la policía y de las administraciones públicas, quienes advierten que cerrar un camino es algo que sólo puede decidir la Administración autonómica y en casos extremos, como por ejemplo por la existencia de un incendio.

Veremos en un futuro no muy lejano cómo acaban las cosas, aunque por el momento parece que el tema va para largo.

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