No debe ser fácil cuando tienes al alcance de la mano cerrar una temporada perfecta que por un error propio se te escape la gloria. Josh Bryceland (23/03/1990, Poynton, Gran Bretaña) acudía a la cita del Mundial tras proclamarse vencedor de la Copa del Mundo de 2014. En su bajada superaba en más de un segundo el mejor registro hasta ese momento y realizaba un descenso increíble, pero en los metros finales, un mal salto, una mala recepción, acabó con un tobillo fracturado. Adiós a un fin de campaña espectacular y la gloria.

Pero Rat Boy es un joven y sabe que todavía le queda mucha guerra por dar y que posee todo lo necesario –clase, desparpajo, una máquina ganadora, los mejores compañeros y el team necesario– para hacer historia en este deporte. ¿Quién le iba a decir a este melenudo que acabaría siendo uno de los grandes del descenso, cuando de pequeño lo único que quería era ser piloto de motocross como su padre? Quiso el destino que un buen día, y cuando tan sólo tenía cinco años, cayera en sus manos un vídeo que cambiaría su vida. No se trataba del último éxito de Hollywood, sino de una cinta de dirt. Tras visionarla, Steve Peat, Rob Warner, Jason McRoy y Will Longden se convertirían en sus ídolos, en los referentes a seguir.

Más adelante, Peaty se convirtió en su mentor, le ayudó a progresar en las carreras DH y a conseguir victorias en la Copa del Mundo y en los Campeonatos del Mundo; a ser lo que es hoy, un piloto joven que ya sabe lo que es la gloria –campeón del mundo júnior en 2008 y campeón de la Copa del Mundo en 2014–, en el piloto a superar, que está llamado a marcar una dinastía en el descenso. El niño, el chaval, se ha hecho hombre.

En las siguientes páginas encontrarán nuestra entrevista con The Rat Boy.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.