Como dice la misma palabra tubeless, podemos prescindir del uso de cámara. Ello suele conllevar ciertas ventajas, como poder circular con algo menos de presión que con cámara sin miedo a pinchazos o pellizcos, además arañarle unos importantes gramos de peso en una de las zonas más críticas de la bici. Pero no todo son ventajas. Deberemos estar más encima revisando la presión de las ruedas frecuentemente y, sobre todo, al no tener las paredes de la llanta tan grandes, teniendo en cuenta que destalonar la cubierta es más fácil que con una rueda específicamente tubeless.

EL PRIMER PASO QUE HAY QUE REALIZAR ES DESMONTAR LA CUBIERTA. Para ello necesitaremos unos desmontables. Gracias a la palanca que podemos ejercer, el procedimiento de extraer la cubierta es más fácil. Si tenemos un poco de habilidad y experiencia, podemos conseguirlo solo con las manos (dependiendo también de la cubierta). Si nuestra bici ya tiene montado un kit tubeless con látex, debemos tener cuidado de que no caiga látex al suelo. Es muy engorroso de limpiar.

CON LA CUBIERTA DESMONTADA, NOS CENTRAMOS EN LA LLANTA. Si lleva un fondo de llanta convencional, simplemente procederemos a sacarlo. Si se diera el caso de que es una cinta con pegamento, haremos un pequeño corte para despegarla y quitar minuciosamente todos los trozos y restos. Debe quedar la llanta lo mas limpia posible.

ES IMPORTANTE LIMPIAR TODO MUY BIEN, CON LÍQUIDO DESENGRASANTE. La superficie tiene que estar lo más limpia posible. Por ese motivo, vamos a frotar con un trapo empapado con algún producto desengrasante para dejarlo limpio y sin restos. La cinta nueva se tiene que poder pegar nítidamente.

PARA EMPEZAR A ENCINTAR LA LLANTA, EMPEZAREMOS POR EL AGUJERO DE LA VÁLVULA. Hay que centrar muy bien la cinta intentando primero pegar muy bien la parte central, que se asiente bien, para luego cuidar el pegado de los bordes.

INTENTAR A HACER TIRAS LARGAS, NO IR PEGANDO POCO A POCO. Haremos tiras de unos 40 centímetros de largo para ir pegando. Si se estira mucho, es mas fácil centrarla en la llanta. Daremos un par de vueltas para asegurar que la cinta cubra toda la superficie interior.

CUANDO TENGAMOS LAS DOS VUELTAS ECHAS, PROCEDEREMOS A CORTAR LA CINTA. Tengo que precisar que lo que parece a simple vista una vulgar cinta aislante, es en realidad es cinta termorretráctil con una adherencia mucho más fuerte que una cinta convencional. Además, el espesor es superior, lo que facilita que no se deforme tanto cuando esté presionada dentro de la rueda. Deberemos realizar el corte unos diez centímetros después del agujero de la válvula.

CON UNA PISTOLA DE CALOR (O SECADOR DE PELO), CALENTAREMOS LA GOMA. Dando temperatura de manera regular y pasando la mano repetidamente, ejerceremos presión para supervisar la buena colocación de la cinta. También aprovecharemos para sacar posibles burbujas que quedan entre capas procurando asentar muy bien los bordes de la llanta.

CON LA VÁLVULA PUESTA CORRECTAMENTE INSTALADA, MONTAREMOS EL NEUMÁTICO. Recordad poner la cantidad de líquido aconsejado por el fabricante según el diámetro y modalidad. Un detalle estético de calidad puede ser alinear la válvula con la marca del neumático, sin olvidar, claro, que el neumático quede instalado en el sentido de rotación correcto.

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