NO TE LA JUEGUES

Cada vez está más en boga llevar nuestro móvil encima para capturar nuestros logros, utilizar los filtros más cool, compartir con amigos nuestras salidas o utilizar la última aplicación que te ha pasado un colega. Pero no olvidemos el motivo más importante: la seguridad.

Hoy los teléfonos móviles forman parte importante en nuestro día a día y en consecuencia en nuestras rutas. Es una obviedad, es una realidad y en cierta manera una responsabilidad. Algunos usuarios prefieren dejar el móvil en casa, a buen recaudo, para que no se estropee. Son móviles de última generación, precisas herramientas de trabajo de un precio elevado, y por ello decidimos dejarlo en casa para que no se pueda estropear. Craso error. De la misma manera que no debe faltar nunca en tu kit de supervivencia una cámara, una mancha o una multiherramientas, no debes descuidar tu teléfono. Una buena funda de calidad te permitirá disfrutar de aquello que nos hace sentir un poco más libres pero de manera responsable.

Fundas

Respeto por nuestro entorno
La montaña es un medio cambiante, salvaje y de climatología compleja. Llevar el móvil encima nos puede salvar de un apuro. Te quedarías sorprendido de las miles de intervenciones de rescate que se realizan en nuestro país y que se podrían haber evitado por el simple hecho de llevar el teléfono encima. Nunca sabes cuándo puedes tener una caída inoportuna, una avería irreparable o una desgracia de condiciones mayores. Es una muestra de sensatez por nuestra parte llevar el móvil encima en nuestras aventuras. Respeto por la naturaleza no es sólo el procurar no tirar un papel al suelo o no dañar el camino por el que circulamos. También demostramos respeto por nuestro entorno al tener nuestro material en perfectas condiciones, desde la patilla del cambio hasta la batería del móvil. De nada nos sirve un teléfono que en un día de barro y lluvia se ha estropeado y no nos permite realizar una llamada de urgencia.

Que cuatro gotas no te paren. Un día de lluvia y barro puede ser sinónimo de una gran jornada de puro MTB.

En ruta, vital
Evidentemente para aquellos que disfrutan realizando grandes travesías, sirva de ejemplo el Camino de Santiago, es fundamental. Pero también lo debe ser cuando realizamos salidas en solitario entre semana huyendo del mundanal ruido y anhelando la desconexión. La tranquilidad que nos confiere el teléfono al circular por caminos que no conocemos no tiene precio, apenas una poca inversión que nos puede reportar muchas alegrías y evitar situaciones desagradables. Dicen bien que quien no conoce los riesgos no puede hacer nada por evitarlos. Que la ignorancia no te prive de tu felicidad, de aquello que nos hace felices.

Cuatro elementos a tener en cuenta para elegir tu funda

1.Resistente
No vamos a descubrir nada si decimos que el medio por el que nos movemos es agresivo con nuestras bicis y demás complementos. Y más si les encomendamos la misión de velar por nuestros teléfonos, que, en algunos casos, son de elevado coste y prestaciones.

2.Con soporte
El hecho de poder instalar nuestra funda en el manillar nos amplía el abanico de posibilidades. Poder navegar a través de tu GPS o la posibilidad de emplearlos como cuentakilómetros con todo tipo de información detallada es un gran qué.

3.Compacto
El tamaño a la hora de ir en bici importa, y mucho. Cuanto más compacto, menos interfiere a la hora de dar pedales y más liviano será. También nos evita de posibles golpes o enganchones con la maleza.

4.Impermeable
Nos aporta mucha más tranquilidad cuando la funda es totalmente estanca, al aislarla así de las inclemencias del tiempo. De sobras es sabido que los móviles y el agua son enemigos íntimos, nada que no pueda arreglar una funda 100×1000 estanca.

 

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