Pese a que esta temporada ha tenido una actuación discreta en la Copa del Mundo y en el Mundial XCO, con la medalla de oro que se colgó en el pasado Campeonato del Mundo de Bike Maratón, Jaroslav Kulhavy se convierte con todo merecimiento en el biker más laureado del XCO-Maratón. Acaba de renovar por Specialized y quiere seguir dando guerra.

¿Qué significó el oro del Mundial de Maratón de Sudáfrica?

Mucho. Fue una de las grandes metas que me marqué después de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos.

Y eso que empezaste la temporada rompiéndote la rodilla derecha.

La lesión fue muy desagradable. Estuve cinco semanas sin poder montar en bici, y el entrenamiento fue lento. Por eso no pude tener buenos resultados al principio.

¿De ahí tu rendimiento irregular en la Copa del Mundo?

Mira, en Nove Mesto tuve un problema en la rueda trasera. Fue una lástima porque iba tercero y me veía ganando. En la siguiente carrera tampoco me fue bien. Tuve un mal comienzo y no pude avanzar posiciones. Después tuve una fuerte caída sobre la rodilla que me rompí y tuve que parar. Este año no pude rendir al nivel que quería.

Se puede decir que eres el mejor biker de XCO y XCM, tal como acreditan tus títulos.

Combinar cross country y maratón es muy complicado. Soy uno de los pocos que lo puede hacer a este nivel tan alto.

De tus títulos, ¿con cuál te quedarías?

El de campeón olímpico. El oro de los Juegos Olímpicos es lo máximo a lo que puede aspirar un deportista. Es un sueño cumplido.

¿Por qué rindes bien en rally y en maratón?

Mis condiciones físicas son ideales para maratones. En muchas carreras de cross country tengo problemas con mi altura. Por ejemplo, en curvas cerradas, los rivales más bajos se ven más favorecidos. Esto se puede aplicar en subidas prolongadas y con fuerte pendiente. Tengo ventaja en tramos de llano.

Se empezó a hablar de ti en 2010, pero ya fuiste la comidilla de todos en 2011.

En 2010 empecé a ser más conocido, sí. Acababa a menudo en el top 5. Fue un punto de inflexión. Sabía que podía competir con los mejores. Fiché por Specialized y me empujó aún más. En 2011 estaba sano y tuve éxito. No tuve problemas ni cometí errores. Fue increíble y gané carreras importantes.

Ahora todo el mundo va con una 29”, pero tú fuiste de los primeros que lo tuvo claro.

La primera vez que probé una 29’’ dije: “¡La bici va como un tanque!”. Cuando bajaba, las ruedas hacían todo el trabajo y no tenía que preocuparme demasiado. También me sorprendió la facilidad que tenía la bici de rodar en llano.

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