El mountain bike no existiría como tal sin Joe Breeze. Sus famosas 10 bicicletas que fabricó en su primera tirada (Breezers) pueden considerarse las 10 primeras mountain bikes de la historia, realizadas ya desde sus inicios con la meticulosa atención al detalle que caracteriza a Joe.

Como muchos coetáneos suyos, Joe era en ese tiempo un excelente ciclista de carretera en la zona de Tamalpais, en el condado de Marin, California, con varios pódiums importantes incluso a escala nacional.

Pero fue a principios de los 70 cuando Joe Breeze conoció a Marc Vendetti, a través del Velo Club Tamalpais, y comenzaron a usar sus viejas bicis klunkers de los años 30 y 40 para explorar a fondo la zona, formando un grupo llamado Larkspur Canyon Gang. Poco a poco fueron contagiando al resto de miembros del club la fiebre de las ruedas gordas, con ilustres en el grupo como Gary Fisher u Otis Guy. Evidentemente, el hecho de juntar a todas estas bestias de la bicicleta con un nuevo juguete con ruedas hizo que su innato espíritu competitivo renaciera, y lo que comenzaron siendo unas excursiones para explorar los rincones más remotos del Monte Tamalpais, comenzó a derivar en los famosos eventos Repack, de los que ya hemos hablado en otras ocasiones en esta sección y que se consideran las primeras carreras de mountain bike de la historia, y en las que Joe Breeze se impuso en más de 10 ocasiones, cementando así su leyenda.

 

Actualmente Joe, uno de los fundadores de la NORBA y miembro del Mountain Bike Hall of Fame desde 1988, continúa viviendo en la zona de MTB Marin, defendiendo los intereses de los mountain bikers frente a otros lobbys poderosos en EE.UU. y colaborando con su marca Breezer, que aunque durante mucho tiempo se había especializado en bicis urbanas, hace unos años ha vuelto con fuerza al mercado de mountain bike, actualizadas con las últimas tecnologías del momento.

De todas formas, la más interesante de todas las bicis de Joe nos sigue pareciendo la Brezzer #1 de 1977, la primera de aquel lote de 10 bicis, y que reside en el Smithsonian National Museum of American History, como una pieza indispensable de la historia de nuestro deporte.

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