A pesar de convertirse recientemente en un deportista amateur muy mediático, Víctor Tasende asegura sentirse una persona más, piensa que sólo es un aficionado más al deporte con mucha motivación, eso sí, y con mucha dedicación para conseguir sus sueños. Éste es uno de los mensajes que más claramente me transmitió en mi entrevista con Víctor, un chico cuya historia de superación comienza cuando, tras un accidente en una piscina, se queda parapléjico. El resto de la historia viene a continuación …

Josef Ajram – ¿Que lesión tuviste? ¿Cuál fue tu reacción?

Víctor Tasende – Sufrí una lesión medular con tetraplejia incompleta, con fractura de cervicales y pinzamiento en la médula, debido a que impactó con la cabeza en el fondo de una piscina. A priori, mi única reacción fue la de impotencia, consciente de todo, no me podía mover bajo el agua, aguanté lo que para mí fue una vida entera, hasta que me sacaron.

Una vez que me sacaron no dejaba de llorar, no podía moverme, no sentía nada más que las lágrimas que me resbalaban por la mejillas, y allí, mirando al cielo, inmóvil y gritando, sólo pensaba en todas esas ocasiones en las que no había hecho algo, por pereza, por miedo, o por el qué dirían, y sobre todo, todas y cada una de las oportunidades que había dejado escapar pensando: “ya tendrás tiempo”.

J.A. – ¿Quién te apoyó en esos momentos tan duros?

V.T. – Todo el apoyo que recibí fue sin duda una de las claves de mi recuperación, tanto el equipo de médicos, mi familia y mis amigos hicieron que cada segundo valiese la pena, y pese a las horas de estar solo en esa habitación mirando al techo debido a los horarios de visitas, no hacía más que tener ganas de luchar, trabajar, e intentar valerme por mí mismo, para volver a estar con ellos, disfrutar, y hacer todo lo que no había hecho antes.

J.A. – ¿Cuál ha sido tu experiencia con el mountain bike?

V.T. – Tras mi accidente me pasé dos años de rehabilitación, cuatro años más remando y compaginándolo otros dos con el tiro con arco olímpico, para acabar hace casi dos años comprándome con mi dinero mi primera mountain bike, y con un sueño en la cabeza, la de realizar la Titan Desert.

No obstante, cada año, como promesa por volver a caminar, siempre cuelgo mis alforjas en la bicicleta, y me hago el camino de Santiago, donde todos los años, todas las veces, aprendo y experimento momentos fantásticos con mi mountain bike.

J.A. – ¿Qué te enseñó la Titan Desert?

V.T. – Que todo es posible, que si tienes la motivación suficiente, y el objetivo claro, harás todo lo necesario y que esté en tu mano para conseguir tu objetivo, y no importa lo duro que se ponga, porque si crees, y te lo crees, todo, de una manera u otra, es posible.

La Titan Desert fue mi primera prueba de palabras mayores, y sin duda será la que siempre tenga en mi memoria. Recuerdo que sin idea de si podría ir o no, si tendría medios o no, o si dispondría del presupuesto necesario para estar, me entrenaba cada día como si ya tuviese la inscripción cubierta, como si ya me hubiesen dicho que iba a ir, y eso sin duda marcó la diferencia de todo lo que vino después.

J.A. – ¿Qué experiencias deportivas destacarías después de aquella Titan? ¿Cuál de ellas te ha aportado más?

V.T. – Después de la Titan, ha venido todo encadenado, una cosa detrás de otra. Al acabar la Titan Desert, comenté que querría hacer un ironman, no sabía nadar, no disponía de bicicleta de carretera y hacía años que no corría debido a la incompatibilidad de preparaciones, por ello era como un objetivo a largo plazo en el tiempo, pero lo cierto es que cinco meses después estaba en la línea de salida para afrontar mi ironman, mi primer triatlón, mi primera travesía y maratón.

La verdad, es que esos cinco meses fueron una locura de esfuerzo y sacrificio, donde tuve que aprender a nadar, amoldarme a la carretera y correr, compaginar todo ello con mi trabajo, mi familia, mis amigos y la gente y patrocinadores que me ayudaban. Al final salió bien, el trabajo estaba hecho, y fue posible.

Desde eso, que fue a finales del año pasado, he realizado dos ironman más, otro medio, un maratón, varias ultras y otras cuantas pruebas más, pero, sin duda, la que siempre llevo en el recuerdo, la que tengo grabada, y la que literalmente tengo enmarcada en mi habitación, es la Titan Desert.

J.A. – Eres muy activo en redes sociales, ¿qué has encontrado en ellas?

V.T. – Sí, es cierto, soy muy activo, me gusta estar al día de la información que yo quiero ver, me gusta sentir a la gente cerca, pese a que esté al otro lado del mundo, y sin duda es una motivación que me impulsa en cada momento.

A mí las redes sociales no es algo que me molesten o impidan realizar mi vida, sino que a día de hoy es un complemento, a día de hoy me resulta fácil estar conectado continuamente, y cuando hay que ponerse serio por trabajo o entrenamiento, lo hago, y al rato, cuando acabo, me conecto de nuevo.

J.A. – ¿Recibes patrocinios? ¿Qué crees que buscan las marcas en ti?

V.T. – En su día sí tuve patrocinios, actualmente en esta nueva temporada que preparo, estoy en proceso de buscar, pero por ahora sólo me acompañan mi equipo, los que siempre me apoyaron y estuvieron y están ahí, los amigos y compañeros de Where is the limit.

En las reuniones con posibles patrocinadores siempre dejo claro que a mí me gusta transmitir confianza, esfuerzo, trabajo, sacrificio y superación.

J.A. – Una frase que motive a nuestros lectores:

V.T. – Que en el momento que queramos podemos ser nuestros propios líderes, tomar el control de nuestras vidas, motivarnos, esforzarnos y trabajar para conseguir lo que queremos.

Una Respuesta

  1. julio martinez

    Saludos VÍCTOR TASENDE: que te puedo decir o comentar que eres parte del grupo de personas al igual que ESTHER BEJARANO que estuvo en AUSCHWITZ ya te enteraras de ella .Con su arte salvo vidas y tu in-piras el echarle ganas a la vida y superarnos y llegar a la meta ..””siendo fanático del mountain bike suerte VICTOR

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