1964 es la fecha de creación de la marca austríaca. Aprovechando la coyuntura, KTM se propuso realizar una bici con detalles conmemorativos y un equipamiento competitivo para compartir con sus fans la alegría del aniversario.

La familia Ultra dentro del catálogo de KTM es excelsa y nutrida. Representa la puerta de entrada a las bicis rígidas de gama media, bicis con la que poder acometer ya cualquier tipo de ruta con totales garantías. La gama desdobla sus modelos con idénticos montajes y precios tanto en ruedas de 27,5” como de 29”. La única diferencia es que solo existe talla 15” (equivaldría a una S) para la versión de 27,5”, así que todos los que midan por debajo de 1,70 m que se olviden de la versión de 29”.

En nuestro caso, Rubén mide 1,75 m, y por ello nos decidimos por la de diámetro mayor, básicamente por dos motivos: el primero porque creemos que las bicis rígidas de rally –con excepción de las de iniciación y de tallas muy pequeñas– casan mejor con las ruedas de 29”, y en segundo lugar porque la bici es ligera; si estuviéramos hablando de una bici que rebasara los 14 kg, tal vez hubiéramos optado por la 27,5” para lograr un comportamiento más dinámico, pero cerca de 12,4 kg es una buena cifra. Además, por poco que cambies cuatro componentes la dejas fácilmente por debajo de los doce kilos de peso.

Cuadro compacto y cómodo

¡Ojo! Aviso para navegantes: las tallas de los cuadros Ultra son algo pequeñas, así que antes de nada lo mejor es consultar su geometría o dejaros asesorar por manos expertas. Para muestra, un botón. El cuadro que nosotros hemos estado utilizando es un 17” y tan solo mide 571 mm de tubo horizontal, cuando una talla M o 17” convencional (dependiendo del modelo) oscila entre los 585 y 595 mm aproximadamente. Pero el motivo de su corto tubo horizontal no solo atiende a razones de tallas, también a su concepción.

Me explico, la Ultra, aun siendo una bici rígida y deportiva, posee una posición cómoda, ya que, como comentábamos hace un momento, sus tubos son cortos, lo cual hace que el cuadro de la bici sea más “cuadrado”, lo que deriva en que podamos llevar una posición en la bici más erguida, con la espalda más recta, con más confort y un acceso más relajado al manillar, gracias a su generosa pipa de dirección de 120 mm. Por el contrario, las bicis de competición, más agresivas y exigentes posturalmente, están dotadas de tubos más largos y pipas de dirección más compactas. Este es un argumento muy a tener en cuenta entre los usuarios de nivel medio u avanzado que requieren de una bici ya de cierta volada como la Ultra 1964 pero con buenas cotas de confort.

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