Aplicaciones como Strava o Endomondo, entre otras, son cada vez más usadas y más comunes entre todos los ciclistas. Sin duda se tratan de apps que han cambiado la forma de entender las salidas en bici en medio mundo y que han facilitado dicha actividad. Resultan ideales para analizar y compartir nuestras rutas así como nuestro rendimiento, pero por contra también son una ganga para los ladrones de bicicletas. Ya son varios los diarios en Inglaterra que han denunciado que hay redes que se dedican a robar bicicletas gracias a aplicaciones como estas.

Sin ir más lejos, desde abril se han registrado más de 481 denuncias de robo de bicis en el sur de Inglaterra, 124 en la zona de Poole, lugar donde se concentran la mayoría de robos de bicicletas de gran valor. Se calcula que el valor medio de las bicis robadas es de unos 850 euros y que el montante total de pérdidas asciende a más de 100.000 euros.

El sargento de la localidad británica de Poole, Ady Thompson, aseguró “haber notado un aumento en el número de bicis robadas de alto valor, (…), creemos que esto podría estar vinculado a la publicación de información de la gente que, sin saberlo, muestra la ubicación de sus domicilios a los ladrones. Instamos a todos los ciclistas a ser más conscientes de la cantidad de información personal que comparten en internet y cómo esto puede ser interpretado por los delincuentes. Los datos no sólo son accesibles para nuestros compañeros, también lo son para los ladrones”.

De la misma forma, hace unos meses, el diario The Telegraph recogía unas declaraciones hace unos meses del policía Rob Danby, de Humberside, Inglaterra. Este aseguraba que “este tipo de apps pueden dar pistas a los delincuentes de dónde se encuentran bicicletas de gran valor económico”.

Para evitar en la medida de lo posible situaciones de este calibre, se recomienda tomar precauciones y poner en uso los siguientes consejos. Por ejemplo, la misma app de Strava, la más usada a nivel internacional, permite configurar un área de seguridad respecto a nuestro punto de origen. De esta forma, la ruta no queda tan detallada y sobre todo, en muchos casos, evitamos dar a conocer nuestro punto de partida, que por otro lado suele coincidir con nuestro hogar.

Si nos ceñimos al mountain bike, hemos de tener en cuenta que la práctica del ciclismo por senderos montañosos, caminos desconocidos y lejos de la urbanización puede ser realmente apetecible para los ladrones, ya que les puede resultar mucho más sencillo hacerse con una bici en una zona escasa de gente y sin vigilancia policial. Por ello es necesario tomar el máximo de precauciones en según qué zonas.

Además, hay que intentar variar nuestras rutas, sobre todo el inicio y la finalización de estas ya que puede ser de gran ayuda a la hora de evitar que estos ladrones de bicis se salgan con la suya. Por supuesto, medidas antirrobo en los lugares donde dejemos las bicicletas siempre serán bienvenidas.

 

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