El frío y las lluvias que han azotado la Península Ibérica estos últimos días seguro que ha estropeado los planes de un buen número de bikers que no han podido realizar sus salidas planeadas. Es por eso que si se quiere mantener la forma en estos días y seguir entrenando, los rodillos son una de las mejores opciones.

Pero al contrario de lo que mucha gente se puede pensar, existen diferentes tipos de rodillos en función del tipo de agarre que presenten. Hoy os hablamos de los 4 tipos distintos que puedes encontrar en el mercado para que tengáis la mayor información a la hora de adquirir estas útiles herramientas de entrenamiento.

1- De resistencia magnética

Son generalmente los más económicos, los más extendidos y donde encontraremos más variedad. Ofrecen resistencia al pedaleo mediante imanes ubicados cerca de la rueda de inercia metálica, que hacemos girar cuando pedaleamos y que se encuentra en la unidad de resistencia del rodillo.

2- Rodillos de fluido

En este caso, la resistencia que ofrecen es gracias a un circuito de líquido o fluido, generalmente aceite, que tiende a frenar la rueda de inercia que movilizamos al pedalear. Suelen ser los más silenciosos de todos y los que ofrecen una sensación más real de pedaleo cuando incrementamos la intensidad o cambiamos de desarrollo.

3- De transmisión directa

Son rodillos en los que conectamos la cadena de nuestra bici a una rueda simulada que forma parte del rodillo.

4- De equilibrio

En ellos la bicicleta rueda libremente sobre tres rulos o cilindros y, por tanto, debemos mantener el equilibrio al pedalear.

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