Para no marearte con horas de uso, te diremos que si sales en bici unos tres días a la semana, deberías cambiar tus retenes, como mínimo, una vez al año. Si en cambio sales más a menudo o usas tu bici para competir y en largas distancias, deberás sustituirlos en un par de ocasiones durante el año. El proceso es fácil. Aquí van los pasos elementales.

1- PARA PODER TRABAJAR CÓMODOS, SE RECOMIENDA DESMONTAR LA HORQUILLA DE LA BICI, evitamos así contaminar componentes como los frenos, que se impregnarían de aceite al desmontar las botellas de la horquilla. Dando la vuelta a la horquilla, manipulamos el mando del rebote. Lo rotamos en sentido contrarreloj contando los clics que hace y cuando llegamos al tope, estiramos con fuerza hacia nosotros y lo sacamos de sitio.

2- MIRANDO POR LA PARTE INFERIOR DE LA HORQUILLA podemos ver dos tornillos que pueden ser de allen o de bulón convencional. Empleando la allen que necesitemos, aflojamos los tornillos. Los desenroscamos por completo y volvemos a enroscar un par de vueltas.

3- CON UN MARTILLO DE TEFLÓN GOLPEAMOS UN POCO EL TORNILLO para conseguir que el cartucho se desencaje de las botellas. Si no golpeamos, no lograremos abrir la horquilla y tampoco cambiar los retenes. Repetimos el procedimiento en la otra barra.

4- CON LA AYUDA DE UNA LLAVE FIJA, PODEMOS SACAR LOS RETENES. Hay que hacer un juego de palanca para conseguir extraer el retén de su alojamiento. Enseguida quitaremos las espumitas que se encuentran por debajo de las tóricas y seguiremos limpiando con mucho cuidado la zona. Repetir el procedimiento en las dos botellas.

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