Supera tu miedo a las alturas, supera tu miedo a volar libre y alto gracias a las nobles virtudes de sus ruedas de 29 que nos aportan ese plus de seguridad y tracción extra que nos permite transitar por la cuerda floja con un aplomo bestial. Solo has de clavar la mirada en la trazada y dejarla correr… Correr mucho.

Texto: Rubén Pérez
Fotos: Jesús Andrés Fernández

A contracorriente
BMC es de las pocas marcas europeas que sigue apostando por las ruedas de 29, también para enduro, Y pasando olímpicamente de las nuevas tendencias del mercado, en el que parece ser que el 27,5 le va ganando la partida a las 29, con excepción de las monturas de XC y maratón. Y nosotros que lo celebramos, no porque seamos pro 29, sino porque entendemos que existe un gran porcentaje de usuarios que se amoldarán mejor a las características de estas bicis.

29, sí, pero muy ágil
Majestuosa e imponente. Las bicis de enduro ya lo son, y cuando esta, como en el caso de la Trailfox, es de 29”, todavía más. En un biker como yo, de 175 cm, todavía se acentúa algo más, pues las tallas de la marca suiza son tradicionalmente algo generosas, más si tenemos en cuenta que los ingenieros de BMC han diseñado una bici con el tubo superior muy largo (611 mm), para una talla medium. Me quedo con la intriga de saber cómo se habría portado una talla S. Pero contrariamente a todo lo que pueda parecer, la Trailfox es una bici sorprendentemente ágil, juguetona, segura y, sobre todo, muy efectiva. Lo consiguen con la clásica receta de emplear manillares muy anchos (de 750 mm) conjugados con potencias muy cortas (tan solo de 45 mm) y una geometría caracterizada por unas vainas ultracompactas (435 mm, un poco más en la talla S, 438 mm) y un pedalier muy bajo para acentuar la sensación de control y manejo bajando el centro de gravedad de la bici lo máximo posible.

Pisando fuerte
Desde el primer momento nos hemos llevado bien. La posición que adoptamos encima de la bici es muy natural y no posee un lanzamiento de la horquilla especialmente lanzado (67°), con lo que pedalear con ella resulta menos perezosa que otras enduro más gordas y bajadoras. Nos encanta lo compacta que es su pipa de dirección, tan solo 95 mm, que hace que en cierta manera estemos más interconectados con la rueda delantera aun llevando una majestuosa RockShox Pike de 160 mm de recorrido, ahí es nada. Pedalear con ella es una gozada. Es más bien como una bici de trail gorda. Y es que el sistema de suspensión APS by BMC es muy efectivo. Si nos fijamos en el sistema de suspensión, al querer reducir la longitud de las vainas de una manera tan drástica, se han visto obligados a adelantar la bieleta inferior en una posición un poco más alta y más horizontal que, interactuando en armonía con el amortiguador trasero, logra tener un comportamiento bastante lineal que nos recuerda, y mucho, al DW Link que probamos en la Pivot Mach 6 del número anterior de Solo Bici (el 304), por ejemplo. No es más efectiva en las cuestas porque el bloqueo trasero no es muy perceptible, de serlo, creemos que todavía pedalearía mejor. Pero su hábitat natural son las bajadas, en especial las rotas y rápidas, donde su aplomo y seguridad es muy bueno. El paso por curva es muy bueno, sobre todo en las curvas rápidas y abiertas. En las cerradas es algo más perezosa, cuesta un poco más, ya que tienes que frenar un poco antes que en una 27,5 y, al salir de la curva, te toca dar pedales para recuperar una velocidad de ataque. Su punto fuerte es la tracción, y es que incluso los derrapes parecen controlados. Busca ante todo un pilotaje eficiente y lo traga todo, es fácil encontrar líneas de trazada y el tren delantero se mueve con mucha facilidad a la mínima insinuación. Es una máquina de trazar y morder con fuerza el firme.

¿Haré buenas migas?
Inevitablemente no es tan juguetona o reactiva como una 27,5, pero pensamos que, juntamente con la Specialized Enduro, son de las máquinas de enduro con ruedas de 29” que funcionan mejor, con permiso de la nueva Trek Slash, también de 29 y recientemente presentada por la marca de Waterloo y que todavía no hemos tenido el gusto de probar… Y es que la Trailfox resulta una bici ideal para aquellos bikers que provengan de las ruedas de 29 en bicis de menos recorrido (más neófitos) y que en su salto al enduro quieren mantenerse fieles a la sensación de seguridad, control y tracción de las ruedas de gran diámetro. Por el contrario, los bikers más experimentados que llevan años dropeando los montes y que ya provenían de las ruedas de 26”, se sentirán más cómodos con la reactividad, aceleración y sobre todo manejabilidad de las ruedas de 27,5” (650b).

FICHA BMC Trailfox 02
5.599 euros
13,797 kg (talla M, sin pedales)
160 mm/150 mm
CUADRO
Material: 01 Premium Carbon (F), Al-13 Triplebutted aluminum (R)
Tallas: S,M y L
Garantía: Del cuadro 3 años, de la pintura 2
SUSPENSIONES
Horquilla: RockShox Pike RC Solo Air/160 mm
Amortiguador: Cane Creek DB Inline/150 mm
TRANSMISIÓN
Pedalier: SRAM X01 Black/30/Bielas 175 mm
Casete: SRAM XG-1175, 10-42T
Cadena: KMC X-11-1 EPT
Mando de cambio: SRAM X01 Trigger Black
Cambio: SRAM X01 X-Horizon Black
RUEDAS
Llantas: DT Swiss E1700 Spline de 28 radios
Bujes: DT Swiss E1700 Spline, delantero Boost
100 x 15 mm y trasero Boost 142 x 12 mm
COMPONENTES
Neumáticos: Onza: Ibex AM FR 120 (D) / AM
60 (T), 2.4
Frenos: Shimano XT
Discos: Shimano XT Center Lock Ice-Tech/203
mm delantero y 203 mm trasero
Manillar: BMC MFB 02/750 mm
Potencia: BMC AMSM 02/+/-6º/45 mm
Dirección: Tapered
Tija de sillín: RockShox Reverb Stealth/31.6
Sillín: Fizik Nisene XS

MÁS INFO
info@bmc-switzerland.com
www.bmc-switzerland.com

A FAVOR
Ruedas de 29”, también para enduro
Personalidad propia y carácter polivalente
Estabilidad, tracción y seguridad en los
tramos más rápidos
EN CONTRA
Peso elevado del cuadro
El bloqueo de la suspensión trasera es
poco efectivo
Soldaduras del basculante algo toscas

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