Cualquier evento de ciclismo, sea la disciplina que sea, necesita de la presencia de uno o varios árbitros. Su figura es vital y necesaria. Hablamos con Rafael Coca, presidente del Comité de Árbitros de la RFEDI, que nos explica los pasos que hay que dar para llegar a ser colegiado de ciclismo y la realidad que después se encuentran estos jueces de las pruebas.

Rafael, ¿desde cuándo ejerces de presidente del Comité de Árbitros?

Desde diciembre de 2012. Al presidente del CTA lo nombra el presidente de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC). De todos modos, fui el árbitro más votado en toda España en las elecciones a miembro del estamento de árbitros a la RFEC. Somos siete los árbitros que estamos en la Asamblea de la RFEC, y en mi caso fui el más votado.

¿Cuál es tu labor dentro del Comité?

Son numerosas las funciones: representar al CTA RFEC; realizar las designaciones en las pruebas nacionales e intencionales; establecer los niveles formativos; convocar y reglamentar los cursos de ascenso de categorías; resolver quejas, reclamaciones…

¿Cuáles son los principales problemas a los que tienes que hacer frente?

No te sabría decir. Quizás actuar como mediador en autonomías que están un poco divididas. Hablar mucho con los árbitros para ver su evolución, etc.

¿Ves una mayor demanda por ser árbitro de ciclismo últimamente?

Se mantiene estable. Somos un número suficiente para cubrir el calendario actual. Aunque siempre es bueno que entre gente joven, con ganas, sacrificio…, ya que los comienzos no son sencillos.

“HAY QUE TENER MUCHA PACIENCIA. ESTO NO ES ENTAR Y HACER UNA GRAN CARRERA”

¿Qué consejos darías a un joven que quisiera ser árbitro?

Que disfrute de ello. Como has podido ver, de esto no se vive. Y mucha paciencia, porque esto no es entrar y hacer una gran carrera. Pero a la larga se aprende muchísimo, no sólo del arbitraje sino de tratar con gente, conocer sitios nuevos, viajar, o vivir el deporte in situ.

Me comentas que no se puede vivir de esto, pero una ayuda si que puede representar, ¿no?

Evidentemente. Realizamos un trabajo y ese trabajo tiene unos costes.

Conozco a varios organizadores de pruebas que suelen quejarse del número de árbitros que van a las pruebas en algunas ocasiones y de lo que cobran, ¿qué tienes que decir al respecto?

Lo entiendo. Desde que entré como presidente rebajé el número de árbitros en algunas pruebas y también su coste. Del mismo modo hemos puesto costes fijos. Es decir, el organizador de antemano sabe el coste exacto que va a tener por los árbitros. La figura del árbitro es vital, necesaria, y ayuda en gran medida a que la prueba salga correctamente, limpia. El tema económico siempre es complicado, pero hay que aceptarlo. Nosotros también sacrificamos nuestro tiempo libre, la preparación que conlleva una carrera, la formación que realizamos. No es sencillo como se pudiera pensar.

¿Cuánto cuesta prepararse para ser árbitro?

El árbitro, al igual que los ciclistas, directores deportivos, organizadores… tienen que poseer una licencia federativa. El precio de la licencia lo determina la propia Federación Autonómica a la que pertenece el árbitro. ¿Por qué son diferentes los precios? Porque la licencia incluye un seguro de accidentes y responsabilidad civil: dependiendo del precio que consiga la Federación Autonómica con la compañía de seguros o cobertura será un precio u otro. Por otro lado, el árbitro acude a las pruebas uniformado, el cual cuesta un dinero también. Y luego, un silbato, magnetófono para grabar las llegadas, un crono…

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