A todos nos habrá ocurrido en alguna ocasión que al accionar los frenos detectamos un molesto ruido, una especie de crujido que al provenir de los frenos nos genera desconfianza en la frenada y nos condiciona el control de nuestra bici. El freno pasa de no frenar a bloquear las ruedas en muy poco.

El problema suele ser que las membranas de los pistones están secas. Ello dificulta que los mismos pistones deslicen como
deberían y en consecuencia el recorrido de la maneta se acorta y endurece. Hoy aprenderemos cómo solucionar este problema en 8 sencillos pasos:

 

1- Como lo primero que vamos a es trabajar la pinza de freno, quitaremos la rueda para evitar así contaminar el disco por entrar en contacto con el aceite u otra sustancia.

2- Repetiremos el paso con las pastillas de freno. Soltaremos el pasador que atrapa las pastillas en su alojamiento y procedemos a extraerlas de la pinza. Podemos aprovechar para ver su estado y, si se requiere, cambiarlas.

3- En este caso podemos ver claramente que los pistones no están limpios. Esto ocurre por no lavar la bici ni hacer el mantenimiento básico. Podemos apreciar cómo el barro y el polvo impregnan el cuerpo de los pistones y dificultan así su trabajo. Para limpiarlos, la mejor opción es apretar la maneta de freno para sacarles lo máximo posible pero sin que se derrame aceite.

4- Con un palito como el que usamos para limpiarnos las orejas, lo empapamos con desengrasante y lo frotamos hasta que el pistón quede libre de barro o suciedad. Este procedimiento puede durar unos minutos.

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