Han pasado más de diez años desde la aparición de la primera Genius y Scott sigue apuntalando una familia cada vez más numerosa que abarca distintos recorridos y diámetros para dar con una bici ‘trail total’ con licencia para volar.

La nomenclatura Genius para Scott, desde hace ya más de diez años, siempre ha estado relacionada con bicis de doble suspensión de gama alta, largos recorridos y comandados por la tecnología TwinLoc para la gestión de su suspensión. Por ello teníamos ganas de probar su bici más accesible con ruedas de 27,5 (la 750), para ver si con unos componentes de gama media más accesibles para el gran público podíamos disfrutar igualmente, sin el TwinLoc, de suspensión y sus generosos recorridos.

Una familia amplia

Vamos a poner en contexto la Genius 750. Scott desdobla la familia Genius en dos diámetros: la línea 900 para sus bicis de 29” y 130 mm de recorrido con una concepción puramente trail y el 27,5 para la línea 700 y LT, que abarcan desde los 150 mm de recorrido de la 700 (para un uso a medio camino entre el trail y el all mountain) hasta los bestiales 170 mm de la LT (concebida para un enduro más bestia). Ni mejor ni peor una que otra, simplemente es cuestión de gustos y dar con cuál se adapta mejor a tu perfil. Si lo que te gusta es transitar por senderos y trialeras rodadores buscando flow y tracción, la 900 encaja mejor. Si en cambio te gusta más buscar los límites de la bici poniendo a prueba las suspensiones en bajadas más técnicas, más reactiva y con suspensiones de mayor recorrido, la 700 es tu bici. En nuestro caso nos inclinamos por la jovialidad de la ruedas de 27,5 y primer precio para pasarlo bien con la agilidad y reactividad de un diámetro menor en terreno revirado.

Primeras sensaciones

Lo primero que palpamos desde el primer momento que nos subimos encima es lo diferente que es de la antigua Genius que te invitaba a ir sentado sobre la rueda trasera. La última generación de Genius la encontramos mucho más parecida a su hermana pequeña, la Spark, además de por la idéntica colocación e integración del amortiguador en el cuadro, que nos permite la inclusión de un tubo de sillín más vertical, que hace que el peso quede más centrado sobre la bici y colabore mucho más cuando toca dar pedales. Se nota compacta, lo que se agradece cuando toca transitar por correosos senderos enlazando curvas. Es una bici trail generosa que nos hace sentir cómodos huyendo de las largas e insulsas pistas, donde, sin ser su hábitat natural, se defiende dignamente gracias a la opción de bloquear ambas suspensiones manualmente a través de los diales.

Precisamente para sacarle pleno rendimiento a su sistema de suspensión debemos ajustar muy bien el SAG de la bici. En nuestro caso empezamos con un SAG generoso, en torno al 27 %, que si bien nos daba muy buen feeling bajando, nos penalizaba un tanto cuando tocaba dar pedales al interferir en exceso en la pedalada. De ahí que después de ajustarla a conciencia tras la primera salida acabamos optando por un SAG algo más duro, alrededor del 22 %, para darle un tarado más firme cuando pedaleamos con ambas suspensiones abiertas. Pero eso no es todo. Al igual que ocurre en la Scott Spark y Genius LT, tenemos la posibilidad de jugar con un pequeño link situado en el anclaje inferior del amortiguador que nos permite elegir entre dos posiciones: Low (la que más utilizamos) y High. La Low baja el pedalier 6 mm y lanza la horquilla casi medio grado más. Nos inclinamos por la primera porque pedalea algo mejor, sobre todo en las subidas. Bajar con esta bici nunca resultó un problema, puesto que para ser una bici trail está cerca de asemejarse en comportamiento a una enduro.

Componentes racionales

Nos ha sorprendido para bien la horquilla RockShox Sector. Sí, en efecto, no es una Pike ni una FOX Factory 34, pero cumple con creces su cometido, es fiable y con un buen ajuste de presión nos permite bajar con alegría. Y es que existen componentes que son muy agradecidos en cuanto a relación precio-calidad-prestaciones. El grupo Shimano Deore es otro claro ejemplo de ello.

No nos ha dado un solo problema. Tal vez habríamos prescindido de uno de los tres platos, pero entendemos que, al ser una bici popular, pueda haber usuarios de fin de semana que prefieran el enorme abanico de posibilidades de desarrollo para gestionar su esfuerzo. Y hablando de montaje, no suele ser habitual ver montada una Scott con unas cubiertas que no sean Schwalbe, así que la opción de montar de serie unas estupendas Maxxis Ardent en 2,25 es del todo acertada. Un neumático más fiable para prevenir pinchazos y con un buen equilibrio entre velocidad de rodadura y tracción, especialmente de los tacos laterales.

Perfil Genius 700

¿Está la Genius en tu quiniela de futuribles? Si eres un usuario que prioriza la diversión, que valora un poco más los  descensos que las subidas y los senderos sobre las pistas y para todo ello no quieres gastarte una millonada, la Genius 750 es tu candidata ideal. Posee la misma geometría y cinemática de suspensión que sus hermanas mayores en cuadros de carbono de precios elevados y además una selección de componentes ajustados para poder ofrecerte una bici en torno a los dos mil euros, que sí, es dinero, pero te haces con un cuadro de aluminio de primer nivel sobre el que puedes acabar de pulir los componentes a tu gusto.

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