Que las fat bikes volaron sobre la arena del desierto marroquí en la pasada edición de la Titan Desert es un hecho. Por ese motivo, nos pareció interesante hacer este artículo en el que tratamos analizar el porqué. Somos conscientes de que estas bicis de ruedas gordas pueden llegar a ser muy específicas e incluso muy poco adecuadas en según que terrenos si se utilizan, en la mayoría de los casos, tal y como se venden de serie. La mayoría de fabricantes las conciben como meras bicis de recreo, sin ningún tipo de aspiración más. Sin embargo, tras la prueba discurrida en Marruecos, hemos visto lo que puede llegar a correr una fat bike debidamente configurada para terrenos específicos, como por ejemplo, el desierto marroquí. Pero el desierto, si bien se adapta perfectamente a estas bicis, no es el único escenario en el que algunos bikers han conseguido ir rápido con una fat bike. Fats muy parecidas a las que participaron en la Titan Desert ya lo han hecho este año en pruebas como la Andalucía Bike Race o la Cape Epic con un resultado sorprendente a pesar de su apariencia y gigantescos neumáticos.

La historia del protagonismo de las fat bikes en la Titan Desert comienza el día en el que Ajram Bikes, la firma impulsada por el deportista y motivador Josef Ajram decidió esponsorizar una nueva categoría para estas bicis en la pasada edición de la Titan Desert. Y la iniciativa no pudo ir mejor, ya que se rompió con el concepto que muchos teníamos sobre ellas, como bicis dramáticamente pesadas y torpes en su conducción.

Varios fueron los bikers que participaron usando bicis de ruedas gordas realmente competitivas sobre la arena, pero también en terrenos sin arena, pero abruptos y complicados. En la Titan Desert de 2016 vimos fat bikes de apenas 10 kg de peso, defendiéndose de manera sobresaliente en subidas, rodando con soltura sobre las rotas pistas de Marruecos y flotar literalmente sobre las dunas, donde el resto de las bicis se hunden obligando a sus dueños a caminar.

Obviamente, nunca serán tan rápidas en términos globales como las 29″, los auténticos F-1 del MTB, pero lo cierto es que esta nueva categoría competitiva de la Titan Desert ha descubierto para todos un perfil de fat bike realmente interesante para mezclar velocidad y diversión a partes iguales. Bicis que por su aplastante capacidad de tracción, frenada y estabilidad aportan una novedosa experiencia para quien busque otra forma de disfrutar del MTB.

Pero por si todavía quedan escépticos, diremos que de los diez primeros clasificados en el paso de dunas de la quinta etapa en la pasada edición, ocho rodaban con fat bike, superando incluso a los favoritos de la carrera. Además, cuatro fat bikes se colaron en el TOP 50 de la clasificación general de la prueba marroquí.

A continuación os dejamos con las 4 claves que creemos que son indispensables para que vuestra fat bike sea rápida en una competición:

1- La presión de aire

Junto al peso, la presión de aire de los neumáticos es el aspecto que más condiciona el rendimiento y prestaciones de una fat bike. Elegir la presión más adecuada al tipo de terreno y sobre todo a nuestro peso hará que la bici reaccione de una manera moderadamente absorbente y con una excelente tracción o bien de manera brusca, rebotando contra el suelo, perdiendo tracción y volviéndose incómoda e incontrolable. Las referencias de partida rondan los 0,4-0,7 bares para terreno variado y los 0,3 bares para zonas arenosas o nieve blanda. Para afinar tanto con las presiones te recomendamos que uses un manómetro digital.

2- El tipo de neumático

Afortunadamente, hoy existe ya una variedad importante de neumáticos para fat bikes. Las versiones más razonables para todo uso son las que rondan un balón de 4,0’’ y desaconsejamos, salvo que ruedes exclusivamente por nieve o arena, cubiertas de 4,6 o 4,8’’ si quieres divertirte y no lastrar demasiado en zonas de pedaleo.

3- La horquilla

Como ocurre en bicis convencionales, para bikers poco técnicos y que rueden por todo tipo de terrenos, una horquilla les ayudará de manera importante. Pero debe ser consciente de que está engordando su fat bike en casi 1 kg de peso respecto al uso de una horquilla rígida.

4- La ligereza

Conseguir una fat bike ligera es el verdadero reto. Con una tracción asombrosa y un peso similar al de una bici de XC de gama alta, la fat bike es imparable. Los puntos más críticos para adelgazar una son sin duda las ruedas y los neumáticos, que aconsejamos tubelizar para desprenderse de las cámaras (pesan unos 600 g cada una). El uso de monoplato, el cuadro de carbono y el resto de los componentes periféricos ligeros pueden dejarte bicis, como la Ajram Bikes de la foto, con unos escasos 10 kg.

 

3 Respuestas

  1. Paco

    La verdad que me guatan las Fatbike pero me he decido y he cambiado mi Felt 29″ de 9’4kg por una Megamo Huke de 27’5″ Plus con ruedas de 3″ y la verdad que es muy polivalente y esta a medio camino entre MTB y Fat.

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