Desde sus inicios, Specialized se ha caracterizado por trabajar en la creación de bicicletas que permiten obtener el máximo rendimiento. Ya en 1993 crearon la primera bici de suspensión total ideada para cross country y diez años después nació la primera Epic; sin duda, uno de los modelos referentes de la casa. Evidentemente, aquella bicicleta nada tiene que ver con la que ha llegado a nuestra oficina, pero el concepto sigue siendo el mismo: competir al más alto nivel o pedalear en las marchas con las mejores prestaciones.

Epic 
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Desarrollado en colaboración con dos grandes campeones como Christoph Sauser y Jaroslav Kulhavy (oro olímpico y campeón del mundo de cross country y de maratón sobre una Epic), desde el año pasado la gama Epic creció con la serie de cuadros World Cup, fabricados con las misma tecnología y materiales pero con una geometría más radical, ideada para una conducción más agresiva (tiene 0,5° más tanto en el ángulo de la pipa de dirección como en el tubo de sillín y la longitud de vainas, el tubo horizontal y la distancia entre ejes es más reducida) y para soportar el revolucionario grupo SRAM de 11 velocidades.

Los modelos World Cup

Después del lanzamiento el año pasado, esta temporada la serie World Cup se ha ampliado con tres modelos. Todos ellos con la misma geometría y el mismo sistema de suspensión FSR; cambian materiales y componentes con la intención de acercar la gama a presupuestos más bajos. Así, a las ya existentes S-Works con cuadro y basculante totalmente de carbono FACT 11m vestida con componentes del más alto nivel, y a la Expert con cuadro de carbono FACT 10m y tirante de aluminio M5, se les ha unido la Elite, que es precisamente el modelo que hemos probado a fondo.

Así es la Epic Elite Carbon World Cup

Con un precio más reducido, a pesar de ser la más sencilla de las tres Epic World Cup, no es la que precisamente pase más desapercibida. Y es que de forma clavada a las otras dos, un llamativo color rojo anaranjado muy vivo, consigue que te enamores a primera vista. Para el triángulo principal se ha utilizado el proceso de fabricación FACT 9m (acrónimo de Tecnología Funcional Avanzada del Composite); un método para trabajar el carbono en el que se tienen en cuenta las necesidades del ciclista para, combinando la rigidez, elasticidad, resistencia y el peso, construir el producto adecuado con el diseño, la elección de materiales, el proceso de fabricación y las pruebas adecuadas.

Con la contrastada tecnología FSR de Specialized (en continuo desarrollo desde hace veinte años) en el basculante trasero, se consigue una suspensión activa e independiente que ofrece comodidad, mayor control y máxima eficacia aislando las fuerzas producidas por el pedaleo y las cargas de frenada. El conjunto, además de muy buenos acabados, tiene un aspecto muy limpio, con cableado totalmente interior, tubo de sillín sin soporte para desviador (lleva un único plato), posibilidad de montar dos bidones y un hueco invisible en la parte inferior del tubo horizontal, donde se guarda una práctica llave multiherramientas.

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