Si pensamos en clave XC y optamos por una de las bicis de la casa de la S rasgada, toparemos con un excelso y trabajado catálogo con dos modelos específicos con muchos éxitos a la espalda: nos referimos a la Epic, de doble suspensión, y su homóloga en versión rígida, la Stumpjumper HT. Son las únicas monturas específicas para corredores que cuentan con Brain para la autogestión de sus amortiguaciones. Nosotros, acorde con el comparativo que nos acontece, quisimos probar la Elite Carbon World Cup vestida con la transmisión SRAM X1.

Cuadro

El cuadro Stumpjumper ha sido renovado hace poco más de una temporada. Para ello rediseñaron las líneas del cuadro, dotándolo de cableado interno, y sobre todo el triángulo trasero, muy distinto al de su predecesor. Ahora las vainas superiores son mucho más finas, no así las inferiores, mucho más prominentes y dotadas de unas punteras para eje pasante de 12×142 mm, eje que para su extracción se requiere de una llave Allen de 6 mm, que va integrada en la multiherramientas, bajo el portabidón SWAT, incluido ya de serie en la bici. Todo ello contribuye a una limpieza de líneas modernas, además de incrementar la rigidez de un cuadro elaborado en carbono FACT 9m.

Componentes

Destaca sobremanera la horquilla. Se trata de una RockShox SID tuneada para dar 90 mm de recorrido y gestionada por el cartucho Brain. Es precisamente este centímetro de menos en la suspensión, la tija con retroceso y la pipa de dirección compacta, de 100 mm, la que nos invita a adoptar una posición racing sobre la bici. Una posición exigente pensada para dar pedales sin concesiones. Nosotros, por ejemplo, hemos cambiado la tija de serie por una sin retroceso para lograr una posición más cómoda, que mantiene la plomada, y con la potencia de serie invertida con un solo espaciador. Este es un procedimiento bastante generalizado para los usuarios que, como Rubén, aun siendo claramente una talla M, poseen una baja/media flexibilidad y miden alrededor de 174 cm. Respetando siempre, claro está, los datos previos obtenidos de un estudio biomecánico en un centro especializado.

Sobre la marcha

0027 MG 5458
Nos han bastado pocas salidas para afirmar que este cuadro destaca sobremanera en rigidez. Para lo bueno, acelera a bloque, y para lo malo, es muy exigente. Una auténtica purasange para un jinete acorde y de buen estado físico, puesto que la transmisión, geometría y rigidez así lo exigen. La suspensión tiene su miga, pero con un poco de paciencia con las presiones y los clics necesarios conseguimos un funcionamiento ideal que nos permite olvidarnos de pensar y accionar el dichoso pulsador. No nos han gustado los puños, muy agresivos y algo duros; la carcasa endeble de las cubiertas S-Works (tarde o temprano acabas pinchando), ni los segundos de más que requerimos para encajar la rueda y el eje trasero en caso de montaje. Un eje pasante manual es más rápido, pero está claro que queda más bonito el de serie.

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