Ya lo dicen, que hay oportunidades en la vida que no hay que dejar pasar y, en clave ciclista, configurarte una bici a la carta es una de ellas. Como un sueño hecho realidad. ¿Existe algo mejor? Trek están por la  labor de ofrecer un cuadro único, exclusivo y a tu gusto. Te explicamos cómo.
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Eliges entre tres modelos en función de tus preferencias de pedaleo. Podemos escoger entre las dos Superfly, dos bicis agresivas de puro XC, o bien decantarte, como ha sido nuestro caso, por el cuadro Fuel EX, sin duda, una referencia en cuanto a bicis trail se refiere. Una bici para todo, 120 mm de recorrido con una geometría equilibrada tanto para subir como para bajar y las cómodas ruedas de 29”. Ideal para nuestra manera de entender el mountain bike, siempre buscando nuevos caminos, preferiblemente sendas enlazadas y bajadas con doble de flow.

El proceso

El proceso de configuración de la bici es algo muy personal y recomendamos que os dejéis asesorar por vuestro gurú de confianza. Básicamente porque la bici que vas a confeccionar es única, firmada para ti y con un montaje que se ajuste a tus necesidades y sin vuelta atrás. Así que lo primero es dar con cuál de los tres cuadros (el Superfly, el Superfly FS y el Fuel EX) se adapta mejor a lo que necesitas. Una vez lo tenemos claro, tenemos que acertar con la talla. Y es que Trek posee numerosas tallas intermedias ideales para dar con tu talla ideal. La siguiente es muy personal, ya que determinamos los colores de nuestra futura bici; a gustos, colores, nunca mejor dicho. Hay quien se decanta por colores rompedores y hay quien prefiere diseñar una bici discreta que pase un poco desapercibida, ya que una Project One siempre será una bici muy golosa, ya me entendéis. Nosotros decidimos apropiarnos del naranja de KTM u Open, por la sencilla razón de que nos gustaba y además ninguno de los integrantes de la redacción había montado ni visto nunca una Fuel EX con dichos colores.

Objetivos y componentes

Una vez tenemos el cuadro customizado y firmado nos centramos en configurar los componentes. El objetivo era claro: conseguir una bici sub 11 kg con tija hidráulica para poder subir con agilidad y poder disfrutar bajando con el confort que ofrece tradicionalmente la Fuel EX. Para ello apostamos abiertamente por SRAM en la transmisión, en concreto por el XX1, la transmisión mecánica más ligera hasta la fecha. Once velocidades con un piñón trasero de 10-42 en combinación con un plato de 30 dientes. Normalmente empleamos un plato de 32 dientes en bicis por debajo de los 10 kg y la conseguimos mover con agilidad.

En este caso no hemos querido pecar de optimistas y consensuamos montar un plato más pequeño, puesto que en por nuestra capacidad física tenemos comprobado que para bicis cercanas a los 11 kg un 32 se nos atraganta un poco en subidas exigentes y prolongadas. En cuanto al pulsador, optamos por la maneta tipo Trigger, con la que simplemente estamos más familiarizados en detrimento del Grip Schift. Y tal y como os confesábamos, optamos por montar tija hidráulica, en concreto la RockShox Reverb, que si bien sabíamos que incrementaría unos 300 y poco gramos respecto a una tija de carbono Bontrager, nos aporta mucha movilidad y seguridad en los sitios más técnicos. Y seguimos para bingo, pues como horquilla decidimos montar la espectacular RockShox RS-1, en la versión de 120 mm, la máxima expresión tecnológica de la casa americana en cuanto a horquillas invertidas se refiere. Buen peso, estética brutal y con el cuerpo principal en carbono.

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