Finalizada la Catalunya Bike Race llega la hora de pasar balance. José Antonio Hermida fue el encargado de diseñar el recorrido de la prueba, junto al Club Bellver, y finalizada la misma hay que decir que ésta ha sido todo un éxito. Contar con mil participantes en una primera edición ya es para estar contento. Hermida no sólo la diseñó sino que la corrió, lo que le permitió tomar nota de todas aquellas cosas que se pueden mejorar de cara a futuras ediciones. El de Puigcerdà pasa balance en este entrevista y traza las líneas del futuro que trazará la Catalunya Bike Race.

¿Qué balance haces de la primera edición de la Catalunya Bike Race?

La experiencia ha ido muy bien, la cual he vivido, esta vez, sin ser sólo ciclista. Ha sido muy enriquecedora y como encargado de los circuitos junto al Club Bellve, ha sido toda una experiencia. Poner las flechas yo y luego seguirlas ha hecho que muchas cosas me las mirara con otra perspectiva. La primera edición ha sido todo un éxito, no de organización pues siempre hay cosas a mejorar, pero sí de aceptación. Éramos conscientes que los bikers catalanes siempre cumplen, pero esta primera edición con 1.000 participantes ha sido todo un éxito. Los problemas extra deportivos que ha sufrido Catalunya este fin de semana, lógicamente ajenos a nuestra voluntad, han hecho que hubiera cambios en la prueba y su localización, de todos modos, pedimos disculpas si cambiar la última etapa final les trastocó a alguien sus planes. Pero incluso en esta última etapa, disputada en La Molina, la etapa de La Molina, sólo se hicieron 3 km de pista y la gente pudo disfrutar de buenos senderos.

1.000 participantes en la primera edición no está nada mal.

Sabíamos de la aceptación que podía tener, pero 1.000 participantes es una auténtica pasada. No hace falta compararlo con otras pruebas, sólo hace falta analizarlo. 1.000 personas que en tres días han demostrado además un gran nivel deportivo, pues apenas 40 personas se han quedado fuera de control.

¿Qué tienen este tipo de pruebas que enganchan tanto?

Son accesibles. El organizador pone todas las facilidades para poder disfrutar del entorno, de proximidad, con tres días, es un pack muy conveniente. No es un día ni diez, son tres, lo que hace que la familia se pueda desplazar, que el padre o la madre puedan ir en bici y los acompañantes puedan disfrutar de un entorno, en este caso de la Cerdanya, y después está la calidad de los recorridos y los entornos. La Rioja tiene un entorno y un atractivo fuera de competición, y la Catalunya Bike Race la Cerdanya , la cual ha sorprendido muchísimo,  muchos participantes me han asegurado que volverán. La Catalunya Bike Race a nivel de circuito es la más diferente de las Octagon Series. Ha sido dura, técnica, con muchos senderos, de MTB como el que yo hago, el que yo he concebido toda la vida, luchador, de ser hábil, técnico, con subidas duras; MTB puro.

Si echas la vista atrás, ¿qué cosas cambiarías de esta primera edición?

Ha habido cosas. Al hacerla yo e ir con el teléfono todo el rato, me daba una perspectiva y veía cómo sufría la gente y reaccionaba. El prólogo estuvo bien, pero tenemos que optimizar el tema de las salidas si se sigue con este formato, hubo demasiados doblados. Los élite tenían que haber sido los primeros. Los hicimos salir los últimos, pero atraparon a mucha gente. Aquí nos equivocamos. El segundo día en la salida, con una subida de 4 km por asfalto pensaba que se estiraría la carrera, y llegamos al primer sendero todos juntos. En La Molina y ya el último día sin ese 8% del asfalto, se puso en fila de uno. Tener a mil personas es un trabajo saber cómo van a reaccionar y los estados físicos también, y de estas mil personas ha habido de todo y todos han acabado con una sonrisa.

¿Tienes ya algo pensado para las próximas ediciones?

Ya tengo alguna modificación en mente. Ayer les puse una emboscada con un camino a pie de 50 metros, muy duro. La verdad es que ahora no estoy pensando demasiado en el circuito, sino allí donde nos hemos equivocado para mejorarlo el próximo año. Hemos diseñado una carrera sin grandes kilometrajes, pero que si requiere de bastante tiempo sobre la bicicleta, pues no son circuitos muy rápidos. Tengo la impresión de que la gente ha quedado satisfecha con el recorrido.

¿Volverá a disputarse la Catalunya Bike Race en 2018 en la Cerdanya?

Sí, de momento se vuelve a hacer aquí y la idea no es hacerla itinerante, pero no estamos cerrados a una sola comarca.

¿Te encuentras cómodo haciendo este tipo de trabajo ahora?

Soy el encargado de diseñar los circuirtos y de hacer de enlace con la gente del lugar. Sí, me encuentro cómodo y es divertido. No pensaba que habría tanto trabajo y es muy de mano derecha. Es divertido y juego en casa porque estoy en la Cerdanya. Conocía el territorio y la gente, y era muy fácil para mí.

¿Cuándo vas a volver a subirte en la bici compitiendo?

Este fin de semana, haré el Roc d’Azur de enduro con una E-Bike. Después a finales de octubre voy a China a un evento de Merida y puede que ya cierre la temporada. Desde junio he hecho un ‘reset’ a nivel de entrenamiento, mi físico y mi cabeza lo necesitaba. Ahora estoy yendo en bici, pero también tengo mucho trabajo de eventos con Merida.

¿Echas de menos la alta competición?

No demasiado. Además, haciendo competiciones como la de este fin de semana no, sinceramente. Lo que sí encuentras a faltar un poco más es el podio. Esa subida de adrenalina, pero la competición no. Es una nueva faceta de mi vida que es muy enriquecedora y agradecida. Los fans siempre los tienes, pero no sabes, el otro día yendo el 70 me decían “nos vas a matar cabrón, ya te pillaré” o que el recorrido era muy guapo.

¿Cómo has visto la Copa del Mundo de este año?

Muy interesante. Me ha gustado mucho. La gente se queda con el dominio de Nino Schurter, que ha sido el gran vencedor. Un dominio histórico. Lo ha ganado todo, pero no ha sido un dominador aplastante. No ha sido un Absalon de la época, que ganaba las carreras con 2′ y perdían interés las carreras con dos vueltas. Ha ganado todas, pero casi todas con menos de 30″ a excepción de Andorra. Nino ha sido el justo vencedor. Ha ganado todo porque a nivel técnico tiene recursos para controlar la carrera, y después por detrás todos los segundos, terceros y cuartos han sido gente nueva. Las nuevas generaciones están ahí y plantando cara. Hemos visto cosas muy interesantes.

¿Y el balance de los bikers españoles?

Positivo. Se hizo un muy buen inicio y después ha ido hacia abajo. Les ha costado mantener el nivel a final de temporada. Llegar es fácil y mantenerse es lo complicado y más cuando lo tienes que hacer durante nueve meses. Valero nos sorprendió al principio, pero es verdad que ha ido un poco a menos. Pero se ha mantenido ahí. Pablo es el que más me ha gustado. Se posicionó el 14, el 12, el 7… Ha tenido un par de días malos, pero es parte de la juventud. A mí me pasó lo mismo y supongo que Pablo hará el despegue el año que viene. Es lo que le está pasando a todo el mundo. Es el bajón del segundo año. Y hemos visto cosas consolidadas, como las tijas telescópicas, el uso de la suspensión total en casi todo el mundo y consolidación de las ruedas 29″…, hemos visto cosas muy interesantes.

Igual de cara al año que viene estaría bien que la Catalunya Bike Race tuviera un mayor volumen de figuras internacionales, ¿no?

Habíamos contactado con la gente. La temporada es muy larga. Queremos que se consolide, que la gente nos vuelva a dar su confianza y el año que viene si podemos empezar a traer el elenco internacional estaremos encantados de hacerlo. Además, siendo una carrera de tres días, tenemos confianza porque en los próximos años entramos en la dinámica preolimpica y, quieras o no, al final de temporada tener una carrera de tres días con tantos puntos UCI hace que tengas una opción para sumarlos.

Finalmente, ¿cuál es el techo de participantes? ¿1.000? ¿2.000?

Yo apostaría porque nos quedásemos aquí, con los mil participantes. No deja de ser una carrera. 1.000 son perfectos. Si vienen más habrá que poner más medios. Lo que quiero es dar es una experiencia de MTB puro, y si hay 2.000 personas algunos de los senderos se tendrán que adaptar, pero alternativas tenemos. La Cerdanya es muy grande, y no nos podemos cerrar a la gente.

[CRÓNICA FINAL CATALUNYA BIKE RACE]

 

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