¿Cómo va?

Nos hemos llevado una grata sorpresa, para qué mentiros. Antes de que llegara a nuestra redacción, teníamos pocas referencias sobre ella.

Sabíamos que Bikeyoke era la responsable de facilitar a grandes marcas importantes soluciones técnicas. La empresa alemana fue, por ejemplo, la encargada de desarrollar el sistema móvil de la tecnología Shapeshifter de Canyon. O la responsable de desarrollar unos rodamientos específicos para SRAM para sus cambios traseros de once y doce velocidades.

Pues bien, ahora Bikeyoke parece haber dado un paso decidido adelante y, en vez de aportar soluciones, se dedican a comercializarlas (“sus soluciones”). La tija telescópica Bikeyoke Revive que probamos este mes es un primer claro ejemplo de ello.

Se trata de una tija diferente, de alta calidad y también, por qué no decirlo, es una obviedad, de precio elevado. La principal singularidad de esta tija es que podemos resetearla en solo un puñado de segundos con un sangrado rápido y sin necesidad de desmontarla. Solo tres segundos, el tiempo que tardamos en accionar la pequeña palanca y hundir la tija hasta hacer tope. Tan sencillo como esto.

Durante este proceso eliminamos el aire acumulado en el conducto interno recuperando así la totalidad del recorrido. Un proceso que es mucho menos costoso que el habitual, que requiere de más tiempo y dinero para los que no tienen que pasar por el taller mecánico. Porque el funcionamiento interno de la Revive es algo diferente al que suelen emplear la mayoría de las tijas telescópicas hidráulicas tales como la RockShox Reverb, por poner un ejemplo.

Dentro del Revive no existe un pistón flotante interno, algo común en las demás. Lo han sustituido por dos tubos, uno para aceite y otro para el aire, junto a un resorte de aire que se comprime cuando accionamos el mando y se extiende de nuevo cuando lo sueltas.

Una de las ventajas es que este sistema, por su simplicidad, requiere menos mantenimiento, justamente uno de los caballos de Troya de las tijas telescópicas que funcionan con cartucho hidráulico. Además, en una última actualización, decidieron incluir una pequeña membrana que se encarga de aislar la cámara de aceite y minimizar así el riesgo de los pasos de aire dentro de la cámara principal.

A diferencia de la membrana FP, la microválvula no está presurizada y estáticamente ofrece la resistencia necesaria, mientras que, con la presión de aceite durante el uso, la membrana se dobla especialmente para dejar fluir el aceite. Su principal problema de juventud residía en que, cuando colocábamos la bici en posición vertical, con el uso o al realizar una reparación con la bici panza arriba, tenía tendencia a comunicar el aire y el aceite.

Nosotros, durante estas semanas de prueba, podemos constatar que lo ha subsanado gracias a esta membrana, pues tan solo hemos tenido que resetear la tija en una ocasión para saber cuán rápido e intuitivo era el proceso de purgado. La instalación no es excesivamente compleja (la misma que cualquier tija con cableado interno), solo requiere que tengamos las herramientas apropiadas en nuestro banco de taller, especialmente un imán para enrutar correctamente el cable.

En marcha es una tija con un funcionamiento muy suave y de recorrido infinito, es decir, podemos situarla dentro de sus 160 mm de recorrido donde deseemos. Estructuralmente es muy robusta y durante los días de prueba no ha cogido ningún juego u holgura, algo muy común en otras tijas que incluso tienen un poco de juego incluso de serie.

El accionamiento del mando mecánico (accionamos un cable) es preciso y sólido. Nos encanta el tacto y esas perforaciones ideadas para, además de lograr una ganancia marginal de peso, mejorar el agarre y que no se nos deslice el dedo en condiciones de humedad exagerada o lluvia.

Respecto al peso, es un conjunto ligero si atendemos a sus 160 mm de recorrido. Su complexión, muy compacta en la parte inferior, provoca un buen rango de recorrido y que el rango de inserción mínima sea muy pequeño. Se nota que Bikyoke ha tenido en cuenta los defectos más comunes de las tijas telescópicas antes de idear la Revive.

¿Para quién es?

Para los que no contemplan una salida de MTB sin una buena tija telescópica de gama alta instalada en su bici, le dan especial valor a los componentes poco ortodoxos y dejan de lado los modelos más generalistas, en búsqueda de un plus de distinción.

La Revive de Bikeyoke se caracteriza por ser una tija telescópica hidráulica con un gran rendimiento y fiabilidad, acompañado de un mantenimiento muy bajo (no necesitamos sangrar la tija ni cuando tenemos que cambiar el retén, por ejemplo).

¿Qué falta?

La pequeña palanca Mini Lever destinada a poder realizar el reseteo es pequeña y algo frágil. Es mucho más práctico, sólido y seguro emplear una llave completa de allen de 4 mm. Estéticamente es muy sobria. No estaría de más darle algún toque diferenciador algo difícil, pero no imposible cuando hablamos de tijas telescópicas.

Valoración: 5/5

Características técnicas

Precio: 379 euros
Peso: 612 g completa
Funcionamiento: Cartucho hidráulico de ajuste infinito
Máx. presión de aire: 260 psi
Peso ciclista máx.: 115 kg
Recorridos disponibles: 125, 160 y 180 mm
Longitud mínima: 167, 202 y 227 mm
Diámetros: 30,9, 31,6 y 34,9 mm (la versión max)
Retraso: 0 mm
Material: Aluminio
Mando remoto: Mecánico anclado mediante abrazadera a la izquierda
Distribuidor: BH Bikes, + 34 945 135 202
Web: www.bikeyoke.de

Fotos: Jesús Andrés Fernández

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