Vuelta a España (11ª): Miradas antes de L'Angliru

Decepción. Es la única palabra que me sale después de casi cinco horas delante de la televisión esperando algo en la etapa reina de la Vuelta: cinco horas, cinco puertos y ni un solo ataque de los cinco primeros en la general. En La Farrapona ganó David Gaudu, el más fuerte de la fuga, y los favoritos se miraron pensando en el terrible Angliru que les espera el domingo: 12,4 kilómetros al 9,9% con rampas que superan el 20%. Primoz Roglic, líder, y Richard Carapaz, segundo, siguen empatados a tiempos.

No empezó bien el primer día de la Vuelta en la montaña asturiana. Los ciclistas amenazaron con un plante y enseguida pasó por mi cabeza la protesta del Giro, pero esta vez era diferente, no llovía ni hacía frío, el otoño se tomó un respiro. Chris Froome se bajó de la bici en la línea de salida y recuperó su papel de líder, aunque en estos tiempos es más gregario que jefe de filas. Se le vio discutir con Kiko García, director técnico de la carrera, y también con Javier Guillén, director general de Unipublic.

La huelga era difícil de entender. Más todavía cuando Luis Ángel Maté irrumpió en la discusión: “Venga hombre”, lanzó, secundado por Luis León Sánchez y José Joaquín Rojas, entre otros. Un minuto después arrancó la etapa como si no hubiese pasado nada: Maté 1-0 Froome. Bromas aparte, la Vuelta comunicó que algunos corredores decidieron manifestar su desacuerdo con la decisión tomada por los comisarios de la UCI en la meta de Suances. Lo de los tres segundos entre Roglic y Carapaz, vamos.

Con un puerto de salida se sucedieron los intentos de fuga. Cuando el corte parecía bueno se encendieron las alarmas en el equipo Cofidis, que vio peligrar el maillot de lunares por la presencia de Tim Wellens. El equipo francés, patrocinador de la Vuelta y que honra como pocos la carrera, enfiló al pelotón hasta La Colladona, donde se produjo el reagrupamiento y el anunciado ataque del filósofo Guillaume Martin, un ciclista combativo, ofensivo y con un objetivo claro: la clasificación de la montaña.

A Martin le salieron rivales duros por la etapa: dos peligrosos Sunweb, un equipo que ya infunde respeto en eso de las victorias parciales, el joven Gaudu, que apunta mucho desde que ganó el Porvenir en el 16, como los campeones Bernal o Pogacar, o como Marc Soler, que no se aguantó en La Cobertoria y saltó desde el pelotón hasta el grupo de cabeza, donde estaba Nelson Oliveira, gregario con mayúsculas. Movistar y Soler, como Cofidis y Martin, fueron los grandes animadores, pero la victoria fue para Gaudu.

Por detrás, ritmo control del Jumbo-Visma, en algunos momentos con la incomprensible ayuda de los INEOS-Grenadiers o los UAE-Emirates. El miedo, el inconformismo, la falta de fuerzas o la mezcla de los tres factores depararon un final aburrido, más propio del último Tour que la Vuelta, con un grupo de unos 20 ciclistas de la mano hasta el kilómetro final. El acelerón final de Dan Martin solo despegó a Hugh Carthy unos segundos. El irlandés, Roglic, Carapaz y Mas entraron juntos. Decepción antes de L’Angliru.

1ª: Roglic / 2ª: Soler / 3ª: Dan Martin / 4ª: Bennett / 5ª: Wellens / 6ª: Ion Izagirre / 7ª: Woods / 8ª: Roglic / 9ª: Ackermann / 10ª: Roglic / Clasificaciones / Recorrido

Foto: Photogomez Sport

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