Tour de Francia (20ª): Pogacar el extraterrestre

Han pasado unas cuantas horas y todavía nos frotamos los ojos. Nadie (o casi nadie) se lo podía imaginar. A mi generación nos han contado lo de Fignon, que perdió el amarillo por ocho segundos ante LeMond el último día en París. Recordamos la remontada de Evans sobre Andy Schleck, más evidente. Lo de Pogacar entra directamente en la historia del ciclismo y del deporte. Nos hemos emocionado más en una hora de contrarreloj que en los diez últimos años del Tour.

El joven talento esloveno recortó 57 segundos a Roglic en 36.2 kilómetros de lucha individual con final en La Planche des Belles Filles. Algo tiene la montaña de los Vosgos. Siempre que el Tour llega hasta su cima el maillot amarillo cambia de dueño. En 14km ya le había robado 13 segundos, pero nadie creía que la victoria del exsaltador de esquí corriese peligro. A los 30km, al pie de la subida, ya eran 36 los segundos en favor de Pogacar. La distancia creció y creció en las duras rampas hasta el minuto y 56 segundos. Una actuación de otro planeta.

El extraterrestre Pogacar se convirtió en el segundo ganador más joven en la historia del Tour, el primero desde Henri Cornet, que en 1094 ganó con 19 años. El pequeño Pogi cumplirá el lunes los 22. Presente y futuro, supera a Bernal y anticipa grandes batallas con el colombiano en la próxima década. Y por supuesto con Evenepoel. Y con otras figuras que están por venir. El ciclismo es para los jóvenes y atrevidos como Tadeo sin miedo.

La victoria de Pogacar reivindica el ciclismo de ataque frente al control y bloqueo que ejercieron los grandes dominadores del Tour en los dosmil: el US Postal del innombrable Armstrong y el Sky-Ineos de Wiggins, Froome, Thomas y Bernal. Se creyó el Jumbo-Visma que podía pisar el cajón más alto de París sin un solo ataque, con un tren de potentes gregarios que asfixiaba a los escaladores. Se creyó Roglic que podía ganar al esprint en la montaña y que los 57 segundos de ventaja sobre su delfín eran suficientes. No ha sido así.

Parte de culpa la tiene la disciplina contrarreloj, denostada y arrinconada por el Tour en los últimos años. Ojalá que la incertidumbre y el tremendo vuelco en la general del penúltimo día convenzan a los organizadores de la importancia que tiene la lucha contra el cronómetro. Y más aún si la sitúan antes del primer bloque de montaña, para abrir diferencias y obligar a los escaladores a recuperar el tiempo perdido. Que se lo digan a Landa, rara avis del ciclismo moderno.

El sorpasso de Pogacar no fue el único en la contrarreloj de La Planche des Belles Filles. Richie Porte, 35 años y diez Tours, subió al podio de París en detrimento de Supermán López, que se hundió hasta la sexta posición. Suben una plaza Landa (4º) y Mas (5º), los dos mejores españoles. También cae dos lugares Alejandro Valverde (12º), que deja su sitio en el top 10 al italiano Caruso.

1ª: Kristoff / 2ª: Alaphilippe / 3ª: Ewan / 4ª: Roglic / 5ª: Van Aert / 6ª: Lutsenko / 7ª: Van Aert / 8ª: Peters / 9ª: Pogacar / 10ª: Bennett / 11ª: Ewan / 12ª: Hirschi / 13ª: Martínez / 14ª: Kragh Andersen / 15ª: Pogacar / 16ª: Kämna / 17ª: López / 18ª: Kwiatkowski / 19ª: Kragh Andersen / Clasificaciones

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