Tour de Francia (6ª): Lutsenko se gana el sueldo

Kazajistán fue la última república soviética que se emancipó de Moscú, pero una de las primeras en fundar su propia moneda. Es el noveno país más grande del planeta, aunque uno de los que tiene menor densidad de población, solo siete habitantes por kilómetro cuadrado. Astana, la capital, da nombre a un potente equipo que todos conocemos y no falla en la salida del Tour desde 2009. Alexander Vinokourov, exciclista manchado por el dopaje, es su patrón. El viejo y nuevo ciclismo se dan la mano financiados por el tenge kazajo.

Unas veces sargento, otras bufón, el carismático jefe arremete de cuando en cuando contra sus propios corredores. Hoy tiene motivos para sonreír: Alexey Lutsenko, campeón nacional y estrella del ciclismo en su país, fue el más resistente en una fuga de quilates (Van Avermaet, Roche, Powless, Oss, Herrada, Cavagna y Boasson Hagen) camino del Monte Aigoual. Es la primera victoria para Kazajistán en el Tour diez años después de Vinokourov, ¿quién si no?

Relacionado según un informe con el doctor Michele Ferrari, genio de la lámpara con una lista de célebres clientes (Lance Armstrong, Bjarne Riis o Tony Rominger, entre otros), Lutsenko es un ciclista potente y que rinde en todos los terrenos. Le faltaba un gran triunfo en su palmarés y ya lo tiene. Sin contrato para la próxima temporada, lo más lógico es que renueve con Astana, pero novias no le faltan. Se ha ganado el sueldo y cotiza al alza.

Lutsenko remató a sus compañeros de escapada en la zona más dura del exigente puerto de la Lusette, allí donde, un día más, los favoritos hicieron mutis por el foro. Esta vez el ritmo lo marcaron los Ineos Grenadiers del campeón Egan Bernal, pero su velocidad nunca superó la del kazajo. Tampoco amenazó el ataque bumerán de Fabio Aru, que ya no es el de 2014 y 2015. El único que mantuvo la tensión fue el conquense Jesús Herrada, constante y sufridor, que subió de menos a más y recogiendo cadáveres de la fuga, pero que no pudo con el ganador.

El primero del pelotón fue Julian Alaphilippe, picado en el orgullo después de perder el liderato un día antes y que ganó un segundo con el líder Adam Yates y el resto de favoritos. El último de la etapa fue Cees Bol, espigado esprínter del Sunweb, que cerró el paso de la grupeta con media hora de retraso y pensando en la próxima oportunidad, el viernes en la llana meta de Lavaur, preludio de un fin de semana en la alta montaña de los Pirineos. ¿Se quitarán por fin las caretas los escaladores?

1ª: Kristoff / 2ª: Alaphilippe / 3ª: Ewan / 4ª: Roglic / 5ª: Van Aert / Clasificaciones

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