Giro de Italia (7ª): Pichichi Démare

¿Sabéis quién era Rafael Moreno Aranzadi? Yo tampoco. ¿Y Pichichi? Ya os suena más. Delantero del Athletic y de la selección española a principios del siglo pasado, se hizo famoso por sus goles. Marcaba muchos, tantos que le pusieron su nombre al trofeo que cada año recibe el máximo anotador de la Liga. Arnaud Démare es el pichichi del Giro y del atípico 2020 ciclista, si se me permite la comparación.

El francés levantó los brazos en Brindisi por tercera vez en esta Corsa Rosa y ya suma 13 victorias en la temporada. Nadie ha ganado tanto como él. Le siguen Pogacar, Evenepoel (9) y Roglic (7), poca broma, y no tiene pinta de que le vayan a coger: el vencedor del Tour y el prodigio belga no correrán más hasta 2021 y el exsaltador de esquí estará en la Vuelta, aunque ha dicho que será para ayudar a Dumoulin.

Démare es un fornido velocista acostumbrado a triunfar: campeón del mundo sub-23 en 2011, al año siguiente debutó en profesionales con unos cuantos triunfos de prestigio. El affaire con su excompañero y rival Nacer Bouhanni –último francés vencedor de tres etapas en el Giro, por cierto– le situó debajo de los focos. Y a Démare, que podría pasar por Jean-Paul Belmondo en À bout de souffle, le encantan las luces.

No es el más rápido de los hombres rápidos. Quizá por eso eligió el Giro en lugar del Tour. Bueno, y porque en la Grande Boucle los esfuerzos de su equipo estaban centrados en Thibaut Pinot. Démare se hinchó a victorias camino de la Corsa Rosa: Milán-Turín –también tiene una Sanremo–, Valonia, Campeonato Nacional –el tercero de su carrera–, Poitou-Charentes, Luxemburgo… Siempre con naturalidad y una sonrisa.

La elección del calendario es tan importante como contar con un buen bloque para las llegadas. Démare presume de las dos cosas. Y en el Giro no tiene rival. Es tan superior que su esprint cruzado en Brindisi no tiene explicación. Peter Sagan, otra vez a las puertas, le recriminó la maniobra. Qué difícil es ganar en esto del ciclismo: todo un triple campeón del mundo suma 32 segundos puestos entre el Tour, el Giro y la Vuelta.

Démare fue el más veloz en la etapa más rápida de la historia del Giro: 51.23km/h. La media tan elevada se entiende gracias al kilometraje de juveniles (143km), un terreno ligeramente descendente y el viento de costado favorable. Los Deceuninck-Quick Step del líder Almeida provocaron abanicos y cortes entre los favoritos. También hubo caídas, pero la historia no fue a más. Tensión y fatiga acumulada para la terrible tercera semana.

1ª: Ganna / 3ª: Caicedo / 5ª: Ganna / Clasificaciones / Recorrido

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