Vuelta a España (7ª): La tercera vida de Woods

El caso de Michael Woods llama la atención por su tardía irrupción en el pelotón. El canadiense iba para figura del atletismo. Mediofondista con récords nacionales en la milla y los 3000 metros, ganó la medalla de oro en los 1500m del Panamericano júnior 2005, pero una fractura por estrés en su pie izquierdo le apartó del tartán para siempre. A los 26 años empezó su carrera profesional en la bicicleta y a los 34 sumó su segunda victoria de etapa en la Vuelta tras romperse el fémur derecho el pasado mes de marzo.

“Solía robarle la bicicleta a mi padre para dar una vuelta cuando estaba lesionado. Resultó catártico y llenó el vacío que sentía por dejar de correr”, reconoce el propio Woods en su página web. Aquellos paseos y la insistencia de sus amigos le empujaron a probar en carreras menores y enseguida se dio cuenta de que podría tener una oportunidad en el ciclismo, aunque le costó encontrar su sitio. Tras destacar en el calendario estadounidense, en 2016 recibió la oferta del Canndondale (actual EF) para firmar su primer contrato World Tour. Tenía 29 años.

La segunda vida de Woods como deportista de élite llegó cuando Alejandro Valverde ya contaba 90 victorias (hoy suma 127). Ambos se han batido unas cuantas veces en los repechos de Catalunya, País Vasco, Lombardía o las Ardenas. La más sonada fue en el Mundial de Innsbruck 2018. Casi siempre ha ganado el murciano, pero el canadiense le ha mojado la oreja en sus dos últimos encuentros: hace ya un año en la Milán-Turín y hoy en Villanueva de Valdegovía. Euskadi es talismán: su primer triunfo en la Vuelta fue en el Balcón de Bizkaia.

Woods debutó en el World Tour cuando Chris Froome iba camino del tercero de sus cuatro Tours, pero en esta Vuelta el británico de Kenia no pasa de gregario. Y le honra. En la meseta alavesa y contra el viento, terreno duro, trabajó para el líder Carapaz, amenazado por una fuga de 33 ciclistas y varios hombres peligrosos para la general, Valverde sobre todo. A los tres les une un historial con las lesiones. Froome debe fijarse en los dos como ejemplo: han sido capaces de volver al máximo nivel. Y el canadiense será su compañero el próximo año en Israel.

La tercera vida de Woods empezó después de una caída en la París-Niza, la última carrera antes del confinamiento. “Me di cuenta de lo afortunado que fui al romperme la pierna en ese momento. Por supuesto que no quería una pandemia, pero no me perdí nada”, razonó en una entrevista para VeloNews. El escalador de EF regresó a la competición en agosto y en septiembre logró una victoria de etapa en la Tirreno-Adriático y fue tercero en la Flecha Valona. En la Vuelta ya fue segundo el día de Formigal. Hoy fue el más fuerte de la escapada.

El canadiense lo intentó en la última subida a Orduña, pero Valverde le dio caza en la parte más dura y se llevó con él a Omar Fraile, Guillaume Martin y Nans Peters. La persecución y los palos camino de la meta dejaron cierto aroma a clásica. Resulta curioso que la realización, muy atenta al impactante Salto del Nervión o a las Salinas de Añana, se perdiese el ataque ganador. La fatiga y el ritmo quedarán en las piernas del pelotón. En la Vuelta no hay descanso. Ni coronavirus: los 684 PCRs dieron negativo. Mañana, final en el duro e inédito Moncalvillo.

1ª: Roglic / 2ª: Soler / 3ª: Dan Martin / 4ª: Bennett / 5ª: Wellens / 6ª: Ion Izagirre / Clasificaciones / Recorrido

Foto: Photogomez Sport

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