El galo salió por la puerta de Hafjell después de conquistar su quinto título de campeón del mundo en un Mundial de claro sabor francés, después de que este país conquistara un total de doce medallas. Los otros grandes protagonistas fueron Catharine Pendrel en el XCO femenino y Manon Carpenter y Gee Atherton en el DH, sin olvidarnos del Eliminator.

De hecho, esta espectacular modalidad era la encargada de inaugurar la 25ª edición de los Mundiales de mountain bike, sobre un trazado técnico y exigente. Todas las miradas estaban puestas en la suiza Kathrin Stirnemann, actual campeona de la Copa del Mundo de la especialidad y en Alexandra Engen, de más a menos a lo largo de la temporada, en la categoría femenina; mientras que en la masculina los nombres a seguir eran los del campeón del mundo Paul van der Ploeg, el campeón de la Copa del Mundo Fabrice Mels y el argentino Catriel Soto. En XCE se cumplieron las expectativas, y las medallas de oro fueron para Stirnemann y el belga Mels, ambos alcanzaron la gloria sobre un bello trazado situado en la localidad de Maihaugen, a las afueras de Lillehammer, que tenía un poco de todo: gravilla, piedras, raíces, curvas peraltadas… todo lo necesario para favorecer el espectáculo del MTB y acercar nuestro deporte al mayor número de personas.

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El Cross Country tiene sabor francés
Tras el XCE y el team relay llegaba el que para muchos era el plato fuerte del Campeonato del Mundo, la carrera de rallye. A priori, Julien Absalon y Jolanda Neff eran los claros favoritos, tras conquistar recientemente el título de campeones de la Copa del Mundo, pero a la hora de la verdad sólo el biker de BMC pudo cumplir con los pronósticos, y de qué forma. A sus 34 años recién cumplidos, Julien Absalon demostró que sabe leer bien las carreras y que está viviendo una segunda juventud. Estudió bien el trazado y decidió montar una doble por primera vez en competición, y la clavó. No tuvo una buena salida, pero, tal como ya había demostrado a lo largo de la temporada, se concentró en dar caza a Nino Schurter con todo el alma y corazón, hasta que lo cazó en el cuarto giro. A partir de aquí, puso la directa, beneficiándose en parte de una caída del suizo, y yendo directo hacia su quinto título de campeón del mundo – tras los logrados en 2004, 2005, 2006 y 2007–, algo que está al alcance de muy pocos, y culminando así una temporada espectacular: campeón de la Copa del Mundo, campeón de Europa y campeón de Francia. Los que hace unos meses le querían bajar ya de la bici tendrán que retractarse de sus deseos, pues Absalon sigue empeñado en ser el más grande y en colgarse su tercera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Brasil. La plata fue para Nino Schurter –esta temporada no ha rendido a tan alto nivel, teniendo que ceder ante Absalon y quizá pagando un inicio de campaña un tanto disperso– y el bronce para el italiano Marco Aurelino Fontana. Destacar el top ten de Sergio Mantecón, sexto y el noveno lugar de José Antonio Hermida, nuestro héroe nacional que volvió a demostrar que todavía le queda mucha gasolina en las piernas. Carlos Coloma fue el 16.

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Su quinto título buscaba también la noruega Gunn-Rita Dahle, pero al final tuvo que conformarse con la novena plaza corriendo en casa. Los honores fueron para Catharine Pendrel, que se vestía su segundo maillot arcoíris tras el de 2011. La canadiense dominó de principio a fin la carrera, superando en 21 segundos a Irina Kalentieva y a la americana Lea Davison. La española Rocío Martín, fue la 53ª.

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