Algo tan sencillo como la colocación de nuestras manetas de cambio y freno en el manillar, puede condicionar mucho más de lo que pensabas en estilo, rendimiento y confort de conducción. Y aunque no hay normas escritas que sirvan de manera infalible para todos, si que hay algunas recomendaciones básicas que que todo biker debería conocer. Ajusta tus manetas  para para conseguir una posición neutra en tus manos, que permita un movimiento fluido de los dedos y no genere una fatiga prematura en las muñecas, palma de las manos o los mismos dedos.

Es más fácil de lo que piensas

Salvo que tengas un problema o lesión de consideración en tus manos o muñecas, ajustar las manetas es algo que puedes (te recomendamos) que hagas tu mismo en casa. La verdad es que la operación es muy sencilla y si lo haces correctamente, puedes notar una diferencia considerable. Los pasos que mejor resumen del proceso de ajuste son tres y se pueden resumir en posición básica de la mano, ajuste en distancia y ajuste del desplazamiento lateral.

1 / Posición básica de la mano

Una de los primeros aspectos que debes tener en cuenta es que la colocación de tus manetas debe propiciar que tus manos trabajen de forma natural, en una posición neutra y que no provoque flexiones forzadas ni otras situaciones que acaben produciendo dolor en las muñecas, en los dedos o la palma de las manos. También una mala colocación reduce la capacidad de maniobra y de accionamiento de las palancas de freno o de los pulsadores del cambio, que pueden quedar demasiado lejos de nuestro alcance, por ejemplo.

Para que tus manos no queden en una posición en la que queden sometidas a excesiva presión, colócala una de ellas sobre el puño de tu manillar, como si estuvieras montando en en bici. Asegúrate que tu antebrazo y tu mano forman una sola cosa. Tu mano debe ser una prolongación del antebrazo, de forma que pudieras trazar una línea recta que partiera del codo, pasara por el lateral de tu muñeca y acabara en la punta de los dedos de tu mano. Si en esta posición, con los cuatro dedos extendidos (tal y como aparece en la foto) la maneta te queda al alcance, es que la posición básica de ésta es correcta, ahora quedan hacer un par de ajustes más para dejarla perfecta.

2/ Ajuste en distancia

Una vez tenemos colocada la maneta de manera que aseguramos una posición básica de la mano correcta, deberíamos regular su alcance o distancia al manillar. ¿A qué nos referimos? Cuando hablamos de alcance de la maneta nos referimos a la distancia entre ésta y el puño del manillar. Obviamente, esta distancia estará supeditada a la longitud de nuestros dedos. En cualquier caso, debemos regular la distancia de la maneta al manillar de manera que extendiendo el dedo índice (con el que más veces vamos a accionarla) la falange distal de éste (el extremo del dedo índice) quede sobre la maneta, sin que para ello, debamos exagerar ni forzar la extensión o su posición.

3 / Ajuste del desplazamiento lateral

Por último, nos quedará sólo ajustar la posición de la maneta en relación con el eje central del manillar, es decir, si la ubicamos más hacia el centro o hacia el extremo. Aunque este ajuste dependerá en gran medida de las preferencias personales de cada biker, es cierto que la posición a priori más cómoda y la que debe servir como referencia, es la que evite que tengamos que extender el dedo pulgar orientándolo hacia la derecha o la izquierda, pues eso supondría fatiga en los tendones del dedo. Lo más recomendable es que la maneta quede justo delante del dedo índice y éste la alcance en la posición más recta posible.

 

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