Lo advertíamos en la crónica de la Copa del Mundo DH de Lenzerheide, en la que Aaron Gwin se llevó la victoria. No nos gustó nada la caída que sufría Àlex Marín, sobre todo porque fue muy fea, en un lugar en el que seguro que pensábamos que se había hecho daño y porque además truncaría, como por desgracia así fue, la trayectoria ascendente del descender catalán, después de lograr en la prueba previa de Vallnord (Andorra) su mejor clasificación en una Copa del Mundo, octavo.

Y no nos equivocábamos, por desgracia. ‘Solo Bici’ pudo hablar con el de Madison Saracen, que, con una entereza envidiable, narra así la película de los hechos:

“Estoy bien, no se puede hacer nada, al final hay que saber que éstas son cosas que pueden pasar en este deporte, que es un poco el día a día. Un poco difícil cuando llevas buenas carreras y vienes de tu mejor resultado en Copa del Mundo, que pasen estas cosas sabe mal. Intentando estar bien de ánimos. mLa caída fue de las más duras que he tenido. Cuando caí me disloqué el codo y todo el brazo se que me quedó fuera de sitio. Pedí que me lo pusieran lo antes posible y allí mismo me lo colocaron, pero aúna sí tengo el rádio roto y no sé si al dislocarse el codo y volver a colocarlo tenga los ligamentos mal, peor esto me lo dirán esta semana. Ahora, a continuar y pensar en el próximo día que pueda volver a estar sobre la bici”.

Está hecho de otra pasta.

[Puedes repasar la crónica de la prueba DH de la Copa del Mundo de Lenzerheide en este enlace]

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