El secreto de parte de las últimas creaciones de Cannondale en cuanto a bicis de doble suspensión se refiere, excepto en la Scalpel 29er, reside claramente en el amortiguador. En este caso, el Fox DYAD RT2 ofrece dos posibles recorridos con un circuito hidráulico propio para cada uno de ellos. En las Trigger 29er puedes elegir entre 80 mm la más reducida y 130 mm la más larga.

Básicamente, son dos cámaras independientes (una positiva y otra negativa): en el corto recorrido sólo actúa una, mientras que en el momento de colocar el largo recorrido se comunican y actúan conjuntamente.

Para una correcta regulación necesitaremos una bomba de alta presión (que viene con cada bici), ya que una convencional de amortiguador no llega a las presiones que requiere el DYAD. Tendremos que regular las dos cámaras de manera independiente, puesto que poseen sus propias regulaciones de presión de aire y de rebote.

Para una perfecta regulación, tendremos que introducir las presiones recomendadas por Cannondale en cada cámara, aunque, claro está, siempre nuestro gusto personal será el factor definitivo. Es por esto por lo que aconsejamos probar diferentes opciones de precarga para encontrar el tacto que nos encaje.

Es importante decir, por si no te has dado cuenta todavía, que la elección del recorrido trasero la haremos mediante un mando remoto al manillar, por lo que la facilidad de optar por uno u otro no puede ser más cómoda.

Una de las cosas que han cuidado en Cannondale es la colocación del amortiguador lo más bajo posible para contar con un óptimo centro de gravedad.

Otra cosa importante que decir es que cada posición de amortiguador viene acompañada de una óptima geometría para subir (en 80 mm) y para bajar (en 130 mm), gracias al cambio de sag, que modifica la posición de conducción.

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