Ha tenido que llegar el último kilómetro de una etapa de montaña de los Pirineos para que ocurra algo importante, y al final ha sido un suceso tan simbólico como un cambio de líder. Pero en este Tour, igual que sucediera en el de 2016, da la sensación de que la falta de ataques se debe más a planteamiento que a las fuerzas. Hay miedo a desmontar la guardia del equipo Sky, pero realmente sólo hay que desmontar a su jefe de filas. Si él no va, los compañeros tendrán que esperarlo.

Tal vez, sólo tal vez, Froome haya pasado hoy su día malo de este Tour. Lo sabremos la semana que viene. A lo mejor con el paso de los días se demuestra que, simplemente, este año no está al nivel de las temporadas anteriores. También casaría con lo normal en un ciclista ya de 32 años que lleva seis rindiendo al máximo nivel. Algún día tiene que bajar. Si es así, Froome acabará perdiendo el Tour por primera vez desde 2013 porque hay alguien más fuerte que él.

Pero si luego resulta que no, que llegan los Alpes y el británico vuelve a ser ese corredor que daba miedo a todos los demás y era capaz de encauzar una carrera en el primer día serio de montaña, entonces sus rivales se echarán las manos a la cabeza por haber tirado la oportunidad de destronar al rey de los últimos años en el Tour de Francia. Nos vamos a enterar en una semana.

Bardet remata en Peyragudes

Han sido sólo 400 metros: la última rampa de Peyragudes. Allí, la Generación del 90 se ha impuesto –por hoy, sólo por hoy- a Froome. Fabio Aru ha lanzado el sprint desde muy lejos, y el británico ha cedido. Ya era raro que no hubiese intentado hacer distancias durante todo el ascenso del Peyresourde cuando el tren impuesto por Kwiatkowski – Nieve – Landa dejó el grupo en apenas 10 corredores. Por cierto, otra vez sin Contador ni Quintana.

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Aru lanzó desde demasiado lejos y Bardet se ha aprovechado. El galo ha ganado con autoridad sobre Aru y Urán, que por cierto ha sido sancionado con 20 segundos por haber cogido un bidón de agua de una familia que estaba viendo la carrera. Cannondale, por cierto, ha aceptado la sanción pero ha advertido que Bardet hizo exactamente lo mismo, por lo que merecía el mismo castigo. De momento, el francés no ha recibido ninguno. Dos minutos más tarde entraban Nairo Quintana y, poco después, Contador. El madrileño sube un puesto en la general y se asoma al Top10. Eso sí: se ha quedado vació a 200 metros de la cima de Peyresourde y después le han caído dos minutos. Antes, en Balès, ha intentado mover el árbol.

Polémica con Landa

En el Tour, ya se sabe, todo se magnifica. Y a lo mejor en este caso con razón, pero la cuestión es que, cuando Froome se ha cortado, Mikel Landa ha seguido su ritmo sin esperar al líder del Tour. Probablemente el asunto de fondo sea más de imagen de equipo que otra cosa, porque con esa distancia a meta y en la inclinación de esa rampa final, una rueda habría ayudado de poco al británico. En cualquier caso, la lógica dice que un gregario debe acompañar a su líder siempre que pueda. Incluso las cámaras de Eurosport captaron una breve discusión entre el corredor y su director, Nicolás Portal. La cosa, no obstante, quedó ahí.

El propio Landa le ha restado importancia al asunto: “Era un sprint de 200 metros, no se me ha ocurrido mirar hacia atrás ni he visto a Froome quedarse”, ha dicho. También quitaba hierro a haber cedido el amarillo: “No sé si le falta un punto. Es verdad que no está tan dominante como otras veces, pero queda mucho y Froome va a demostrar que ha ganado tres Tours de Francia anteriormente”, ha concluido.

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