La Planche des Belles Filles ha dibujado un escenario muy distinto del que en un principio se podría haber pensado. En primer lugar, porque la labor de control de la etapa no la ha ejercido Sky sino BMC. A día de hoy Richie Porte se siente crecido y realmente cree que puede ganar el Tour de Francia, algo que sabremos dentro de 18 días. Pero su equipo está con él y por eso se pegaron más de 150 kilómetros remando sin consentir más de tres minutos a una fuga más numerosa y de calidad que en días anteriores.

Lo que sí que no se esperaba nadie era la superioridad que ha mostrado Fabio Aru. El italiano ha lanzado un ataque durísimo a 2,5 kilómetros de la cima tratando de desarbolar al equipo Sky, que ahí ya sí era el que llevaba el peso durante la subida. Primero eliminó a Nieve, y luego tuvo que ser Richie Porte quien saliera a por él porque Geraint Thomas tampoco era capaz de acortar distancias. Junto con el australiano ha salido Froome, que después ha dado continuidad pero esta vez no se ha despegado. Aru ha ganado con solvencia y ya es tercero, con Froome de nuevo líder y Thomas aguantando transitoriamente como segundo.

Así que, por primera vez en los últimos años, un ciclista del Sky no es el protagonista único de una exhibición en la primera etapa de montaña del Tour de Francia. Aru ha conseguido además entrar en el club de ciclistas que ya han ganado etapas en las tres grandes: “Sabía que esos últimos kilómetros eran muy duros, pero me he sorprendido a mí mismo de cómo he hecho este arranque”, ha comentado tras la meta.

Contador cambia el manual

En estos últimos años hemos podido ver una misma forma de correr de Alberto Contador en los momentos decisivos. Cuando se producía el ataque de los grandes favoritos, el madrileño entraba al trapo y trataba de aguantar hasta que reventaba y terminaba cediendo terreno. Esta vez no. Contador no entró en la brusca aceleración de Richie Porte, pero luego estabilizó la distancia y consiguió enganchar de nuevo en un pequeño descansillo.

Al final, la rampa última del 20% se le ha vuelto a atragantar –como casi todas las subidas especialmente explosivas- y se ha dejado seis segundos en meta con respecto a Froome y Porte, aunque el británico ha metido cuatro de bonificación: “No me encontraba bien, he tenido que coger aire porque se me hincharon las patas, pero pude recuperar y salvar el día”, ha dicho después. Además, apunta a que su táctica será similar al menos hasta la tercera semana: “Voy a intentar ser muy regular para luego intentar algo en los Alpes”.

Porte: “Un trabajo extraordinario”

Otro que estaba contento tras la jornada era Richie Porte. Ha aguantado bien a Froome en ese primer día duro de montaña.  Aunque al final se escapó Aru: “No teníamos miedo de llevar el control, pero el salto de Fabio ha sido tan duro que no hemos podido hacer más. Sky y Froome están muy bien, en buena forma. Pero la carrera ha tenido muy buenas señales para mí, tanto mías como de mi equipo”, ha comentado.

Y Nairo Quintana ha podido al final salvar los muebles, aunque quizás ha sido el que peores sensaciones ha dado entre los grandes favoritos –otro colombiano, Esteban Chaves, se ha dejado dos minutos– al tener que abrirse directamente ante una arrancada de Froome. Alcanzado después por Contador en el seno de un pequeño grupo, Nairo  no ha podido seguir al madrileño ni tampoco al resto de los mejores. Se ha dejado 14 segundos en meta, aunque asegura que cuando se ha apartado “esperaba aún más déficit”.

Tampoco es que esta etapa pueda arrojar grandes conclusiones, sobre todo porque hasta la siguiente cita importante hay dos días en medio y pueden seguir ocurriendo cosas. De momento, Aru ha sorprendido a base de valentía. Porte y Froome están parejos, mientras que Contador esconde cartas aunque parece un escalón por debajo. Pero el Tour es muy largo. Y muy duro

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