Bestial

La evolución tecnológica en el mundo de las bicis ha sido y es tan grande, que permite ver bicis brutales con el aspecto de una más bien convencional. Éste es el caso de la Claymore, una verdadera bestia aunque no lo parezca. Un lobo con piel de cordero

Cuadro

La verdad es que definir el cuadro de la Claymore es hacerlo prácticamente igual que la Jekyll, pero teniendo en cuenta que es más robusto y tiene más recorrido trasero. Está fabricado con tubos de aluminio hidroformado, además de ser conificados. De manera más marcada que en el caso de su hermana menor, las secciones de alguno de sus tubos son de forma cuadrada, con lo que la robustez del cuadro se verá aumentada considerablemente. Y esto pasa sobre todo en la zona de la caja de pedalier y en la pipa de dirección. También cuenta con las mismas características en la bieleta del sistema, con dos ejes pasantes de 15 mm de diámetro en los dos puntos de giro y sus correspondientes rodamientos sellados en cada uno de ellos. Otro aspecto a destacar es el eje de la rueda trasera, un eje pasante de 12×142 mm. Todo pensado para ser robusto.

El amortiguador es el DYAD RT2, específico para la Claymore y fabricado conjuntamente por FOX y Cannondale con las especificaciones necesarias para poseer dos posibles recorridos de suspensión trasera: 110 ó 180 mm. Cabe destacar que el anclaje inferior del amortiguador cuenta con dos posibles posiciones que nos ofrecerán dos posibles geometrías sin variar para nada el recorrido de la bici.

Cómo va

110 ó 180 mm de recorrido trasero es lo que nos propone la Claymore. ¡Y vaya propuesta! Para empezar, la posición encima de la bici es muy cómoda y más bien erguida. Esta posición será perfecta, ya que nos permitirá dominar la bici en todo momento, sobre todo a la hora de bajar, claro objetivo de esta Cannondale. Lógicamente, esto irá en contra en el momento en que subamos con el modo Elevate y sobre todo lo notamos en rampas empinadas, ya que sentimos que pierde agarre en la rueda delantera hasta el punto que se nos llega a encabritar. Esto también es en parte por los 180 mm de recorrido de la horquilla, que nos posiciona elevados respecto a la parte delantera. En cuanto a efectividad de la suspensión trasera en dicho modo, la verdad es que es envidiable, ya que sin ser de bloqueo total, su movimiento y pérdida de efectividad es menor de lo que podríamos pensar. El vaivén es mínimo. En la posición Flow, de 180 mm de recorrido trasero, la absorción es espectacular. Se aprovechan todos y cada uno de los milímetros de los 180 con un tacto muy lineal, y sólo es progresivo en la última parte del recorrido para no hacer topes. Eso es ofrecer un tacto espectacular.

Como ya dijimos en una prueba del modelo Claymore 1 en el número 244 de Solo Bici, que monta el mismo cuadro, es lo más parecido a la mítica Gemini, el modelo freeride de antaño de Cannondale que marcó una época. Su geometría es perfecta para un uso enduro, y sólo os aconsejaremos colocar el amortiguador en la posición más radical con la inscripción BB Low (más para bajar) en caso de ir a un bikepark, ya que el lanzamiento de la horquilla es importante, sobre todo con nuestro peso encima de la bici. En la posición BB Hi queda perfecta para un uso endurero para un máximo disfrute de senderos y trialeras, teniendo en cuenta que el peso de la bici es más o menos aceptable, aunque nos gustaría que fuese menor.

Los componentes respondieron correctamente. La horquilla, con funcionamiento de muelle-aceite, tiene un tacto espectacular, si bien el margen de precarga no es tan grande como si fuera de aire. Las cubiertas no nos gustaron demasiado, sobre todo en terreno duro o arenoso, ya que se van con mucha facilidad. Si bajas la presión para ganar agarre, flanean demasiado, ya que la carcasa es muy fina, por lo que encontrar el perfecto equilibrio no es fácil. Por el tipo de bici que es la Claymore y por su precio, pensamos que tendría que equipar una tija de sillín telescópica. Esto es básico para una bici de este nivel. Y dicho de paso, también un manillar más ancho, que a priori y según catálogo debería ser de 710 mm, aunque la unidad que nos llegó montaba uno de 680 mm.

Resumiendo, la Claymore es una bici con la que podremos subir más que correctamente, como en una all mountain aunque algo más pesada. Una vez arriba y empecemos a bajar será cuando veremos de lo que realmente es capaz. Es una auténtica freeride, aunque parezca más una enduro. El equilibrio es perfecto

A favor

● Cuadro espectacular y tremendamente rígido
● Sensibilidad de suspensiones
● Capacidad escaladora
● Opción de cambio de geometría

En contra

● Geometría Low muy radical
● Agarre neumáticos

Características técnicas

Cannondale
Claymore 2
3.999 euros
14,580 kg (sin pedales)
180 mm / 110-180 mm
CUADRO
Material: Aluminio
Tallas: S, M, L y XL
Garantía: De por vida
SUSPENSIONES
Horquilla: FOX 36 Van R. 180 mm de recorrido
Amortiguador: FOX DYAD RT2
TRANSMISIÓN
Pedalier: SRAM S1400 / 36-22 / Bielas 170 mm
Casete: SRAM PG-1030 / 11-36
Cadena: KMC X10
Pedales: No incluidos
Mandos de cambio: SRAM X7
Cambio: SRAM X9
Desviador: SRAM X7
RUEDAS
Llantas: Sun Ringlé Inferno27 / Bujes: Formula delantero 20 mm y trasero 142×12 mm
COMPONENTES
Neumáticos: Schwalbe Hans Dampf 2.35”
Frenos: Avid Elixir 7. Diámetro discos: 200 mm delantero y 180 mm trasero
Manillar: Cannondale C2 / 680 mm
Potencia: Cannondale C3 / 65 mm
Dirección: Tange Seiki 1.5” integrada
Tija de sillín: Cannondale C2
Sillín: Cannondale Stage
MÁS INFO
Cycling Sports Group Europe. espana@cyclingsportsgroup.com

Website www.cannondale.com

Fotos: S. Romero

Galería

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