En Solo Bici hemos tenido la ocasión de entrevistarlo en dos ocasiones y de poderlo ver en directo por el paddock y en carrera en incontables ocasiones. Y lo que siempre nos ha llamado la atención ha sido su mirada. “La mirada de los campeones”.

Esa mirada sutil y encriptada de asesino en serie. De Aaron, hasta su sonrisa nos asusta. Hipérboles aparte. Esa imagen contrasta con todo lo contrario del que es realmente cuando hemos tenido ocasión de tratarlo. Un tipo tranquilo, seguro de si mismo, con una gran determinación, trabajador y… creyente. ¿Puede ser un asesino en serie creyente?

Tres momentos

Bromas aparte, lo que nos viene a la cabeza cuando alguien pronuncia su nombre son tres hazañas. Hay tres momentos grabados en nuestra retina en los que Aaron se ganó nuestra admiración. Dos de ellas en el mismo escenario: el circuito de Leogang, Austria.

La primera en 2014, cuando nos regaló una bajada sin cubierta trasera, a llanta viva, bajo la incrédula narración de Warner y Calouri a través de Red Bull TV y sobre todo ganándose el respeto de público y compañeros. Todavía recuerdo al propio Minnaar en pie aplaudiendo y gozando como todos de la bajada a llanta que nos había regalado el animalito de Gwin.

Y cuando ya creíamos que no iba a superar lo de 2014, va y al año siguiente, en 2015, nos obsequia con otra bajada para la historia en el mismo escenario. Ganar sin cadena. Me pregunto qué debió pasar por la cabeza de sus rivales ese día. Junto a la bajada de Danny Hart en Champery, en los Mundiales de 2011, una de nuestras preferidas. No nos cansaríamos de verlas.

Y el tercer momento del que os hablábamos también lo podéis encontrar por YouTube. Es Aaron a lomos de una KTM sport sin cadena, parodiando lo acontecido en Leogang, bajando a todo trapo por las áridas colinas californianas con neumáticos slicks (lisos) y una geometría y manillar imposible para la práctica del offroad. Pues sí, era posible. Tal vez es una hazaña que ha pasado más desapercibida, pero para un servidor y para todo el que se haya subido a una moto de Super Sport, me pareció que esas imágenes corroboraban lo que ya sospechábamos. Aaron Gwin es capaz de ir rápido sobre lo que se proponga.

Eterno

Y desde aquí nuestra admiración y pleitesía a un corredor que desde siempre nos ha fascinado y que estamos seguros de que más pronto que tarde será el rider con más victorias en la Copa del Mundo. Tal vez lo logre esta misma temporada, tal vez no. Nos dará igual. Aaron para nosotros ya es historia, ya es leyenda viva.

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