Padre, hijo y Espíritu Santo de SRAM, el acrónimo de los nombres de sus fundadores: Scott, Ray y Sam.

Hubo un día en que los astros se alinearon y el azar quiso reunir a tres personalidades distintas que en conjunción darían con las siglas más importantes en el plano comercial del ciclismo. Scott, Ray and Sam. Podríamos decir que la primera semilla que germinó nació de la imaginación de Stanley R. Day. Harto de manipular la palanca de cambios en el cuadro de su bici de triatlón, empezó a elucubrar junto a Sam Patterson, amigo, ingeniero y diseñador de gran talento precoz, que por aquel entonces vivía en San Diego, en un viaje conjunto de esquí a Park City en 1987, la idea de desarrollar una palanca de cambio que se pudiera manipular sin sacar la mano del manillar. A las pocas semanas del viaje, Sam diseñó el primer boceto del cambio DB Shifter (el posteriormente conocido Grip Shift) integrado en el manillar de cuernos de una bici de carretera.

Iban en serio

Day reunió a un grupo de inversionistas en el verano de 1987 y estableció una oficina en el edificio de Fulton-Carroll, administrado por el Consejo Industrial del noroeste de Chicago. Day se convirtió en el presidente de la compañía, mientras que Patterson se desempeñó como jefe de investigación y desarrollo.

Según los informes, el nombre SRAM estaba compuesto por cartas de los nombres de sus fundadores, incluido el abogado Scott Ray King. A partir de aquí, después de un arduo trabajo intentando convencer a las mejores marcas norteamericanas de que montaran de serie sus cambios, lograron que Cannondale, Trek o Specialized, entre otros, lo equiparan en muchos de sus modelos. Esto solo era el principio.

Punto de inflexión

Decidieron jugársela y abrieron una planta en Taiwán en 1991. En las oficinas de Chicago ya eran sesenta personas. La compañía envió más de 300.000 de sus juegos de cambios SRT 300 a las principales marcas de bicicletas. Se abrió una oficina en Dortmund, Alemania, en 1992 y se mudaron a los Países Bajos al año siguiente. Las fábricas de SRAM en Taiwán y China iban a toda velocidad.

La compañía abrió una planta de fabricación de 43.560 metros cuadrados cerca de Chicago en 1994. En 1995, SRAM estableció su primera planta europea en Carrick-on-Suir, Condado de Tipperary, Irlanda. Después de abrir la nueva fábrica, SRAM tenía 600 empleados, la mitad de ellos en Asia.

De compras

SRAM compró Sachs Bicycle Components de Mannesmann Sachs AG, una unidad del grupo alemán de telecomunicaciones Mannesmann AG, en noviembre de 1997. Se especializó en centros de engranajes internos y cadenas para bicicletas, ambas nuevas líneas de productos para SRAM.

La adquisición convirtió SRAM en la segunda compañía más grande de componentes de bicicletas del mundo y líder en el mercado europeo de bicicletas de confort (o trekking). Posteriormente, SRAM compró RockShox, Inc. por 5,6 millones de dólares en marzo de 2002, conocida por las horquillas delanteras equipadas con amortiguadores que suministraba a la industria de las bicicletas de montaña. Las ventas fueron de 65 millones de dólares en 2002. La línea de productos de suspensión de bicicleta de montaña de RockShox fue muy respetada en el mercado y complementaria a otros componentes de SRAM.

En la actualidad

SRAM ha crecido hasta el punto de que ahora emplea a más de 3.500 personas y cuenta con oficinas e instalaciones de fabricación que abarcan todo el mundo. Ha crecido tanto que en su haber incluye hasta siete marcas (entre ellas, Avid, RockShox, Truvativ, Quarq o Zipp) que hacen que prácticamente tengan todos los componentes necesarios para construir una bici de carretera o de MTB. Solo les falta fabricar cuadro con su firma para cerrar el círculo. Quién sabe en el futuro…

Texto: Rubén Pérez – Fotos: Archivo SRAM

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