Carreras por etapas en parejas: cómo elegir a tu 'media naranja' ciclista
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Carreras por etapas en parejas: cómo elegir a tu ‘media naranja’ ciclista

Cada vez son más numerosas y populares las carreras por etapas donde hay que participar en pareja. El sentimiento de ir en equipo junto a otra persona, con la que podamos compartir afición y sufrimiento, siempre es un aliciente. Correr en pareja hará más fácil superar el día a día de la competición y, sobre todo, que los momentos más duros lo sean menos.

Pero a la hora de preparar carreras ciclistas por etapas en parejas siempre nos surge un problema. ¿Con quién voy? Montamos juntos habitualmente y nos llevamos bien pero, ¿seremos compatibles en carreras de varios días? Para ayudarte a resolver estas dudas os comentamos unos consejos que podrán definir un poco más la búsqueda de la pareja ciclista ideal.

Escoger pareja según nivel físico

carrera por etapas en parejas Madrid-Lisboa

Es importante, pero no tan fundamental como muchos piensan. Es conveniente que el estado de forma sea similar, que nos permita rodar la mayor parte del tiempo a la misma velocidad.

De todos los condicionantes que os vamos a proponer, éste quizá sea el que mejor se puede regular. Porque el más fuerte puede llevar al compañero en llano, marcar el ritmo, tirar más y regularse en la subida, sin que le suponga esfuerzo físico y mental extra.

Lo que no es aconsejable es juntar niveles y metas muy diferentes. Una persona que acostumbre a pelear por posiciones delanteras no es recomendable que elija de pareja a otra que acabe de la mitad hacia atrás. Aunque lo pueda pasar bien, esa diferencia física tan grande puede mermar mucho al compañero.

Escoger pareja según nivel técnico

carreras por etapas Andalucía Bike Race

Es más importante que el estado de forma. El nivel técnico debe ser muy parejo, para poder tener una sensación plena y  disfrutar de los tramos de bajada, superar obstáculos, etc. Además, esto permite ir siempre lo más parecidos posible en ritmo de carrera y, sobre todo, aumentar la diversión y reducir averías.

De esta forma, no estaremos pendientes de que el compañero no llegue a la parte final de una bajada por que haya tenido un problema técnico

¿Mi pareja recupera bien los esfuerzos?

Es una pregunta que hay que hacerse en el ‘casting’ previo. Esta capacidad es la más importante de las carreras por etapas, la que decide los ganadores. Pero en nuestro caso no será tan fundamental y lo que debemos adecuar son los ritmos de la pareja todos los días, puesto que todos tenemos momentos buenos y malos.

Confianza, el factor mental

Parece obvio. Participar en una carrera por etapas con una persona que no conocemos de nada es un inconveniente. Durante la prueba hay que hablar con ella, regularse, conocerse. Mejor si ya sabes cómo va con sólo mirarle. Además, es muy importante poder hablar y tener en el compañero un apoyo en todo momento. No sirve de nada ir con una pareja que tenga muy bien nivel, pero que agache la cabeza y no nos hable. Seguramente eso acabe teniendo consecuencias negativas en el resultado.

Saber de mecánica, un plus

Otro factor no tan crucial, pero sí a valorar, es que tu compañero sea capaz de solventar cualquier problema mecánico básico durante la etapa. Estamos hablando de competición y esto debería estar superado. Si el experto somos nosotros, es un aspecto que ya lo llevamos ‘de serie’ y no hay que buscarlo. Pero al llevar dos bicis aumenta el doble la posibilidad de avería. Y, por lo tanto, los dos necesitan estar preparados.

La convivencia, factor fundamental

Hay que interiorizar que vamos a estar compartiendo experiencias con la otra persona casi 24 horas durante varios días. Además del estado de forma o el nivel técnico es recomendable que te lleves bien con tu compañero fuera de carrera:  rutinas similares, alimentación, gustos parejos para elegir alojamiento, etc.

Compartir objetivos

Ya lo hemos esbozado en el primer punto. Dentro de las posibilidades, hay que compartir un objetivo común para la prueba. Uno puede querer disputar la victoria o el podio y el otro sólo terminar, lo que traerá problemas y acabará mal. El objetivo ha de ser común. Una pareja debe funcionar como un equipo de más integrantes. Además, al terminar, hay que tener muy presente que el resultado obtenido es cosa de ambos, para bien o mal.

Tener empatía, y saber expresarla, es fundamental de uno y otro lado. Con esto se consigue dejar un buen sabor de boca, a pesar de las dificultades, y os queden ganas de repetir en otra cita del calendario, con el propósito de mejorar el resultado.

Reflexionando sobre todo esto, ¿ya has pensado en alguien? Pues no dudes en comentárselo y animaros a participar en una carrera por etapas por parejas.

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