Sé de un lugar donde todavía es posible perderse. Donde la palabra ‘soledad’ se escribe en silencio. Si te cuento dónde está, ya no será un secreto, será casi una invitación al sacrilegio. Me arriesgaré, pues si aceptas el reto, es que eres uno de los nuestros. Te presentamos el Centro BTT Maestrazgo, 10 rutas en pleno Teruel, con más de 500 km perfectamente señalizados por sendas y caminos. (Contradicción: ¿Pero no habíamos dicho que todavía es posible perderse?). Las montañas, ríos, buitres, cabras salvajes y la naturaleza en estado puro serán tus únicos acompañantes.

El mountain bike se ha popularizado tanto, que resulta difícil practicarlo en estado puro. Tú, la bici y la montaña, una combinación casi imposible. Los espacios naturales próximos a nuestras grandes ciudades son casi parques temáticos del BTT (Casa de Campo, Sierra de Collserola, etc.). No es broma, en algunos lugares se producen hasta atascos. Hay que reconocer que tiene sus ventajas. No está mal montar en bici contando con la posible ayuda de otros aficionados ante cualquier incidente: pinchazo, caída o accidente. Hay camaradería, seguridad, pero poca aventura.

El Centro BTT Maestrazgo es todo lo contrario. Naturaleza salvaje. Horas de soledad. Sin necesidad de ir a Australia o al continente africano puedes vivir una experiencia única.

¿Dónde está el Maestrazgo?

En la península Ibérica, en Teruel, a tan sólo cuatro horas de Madrid, poco más de tres horas de Barcelona y menos de dos de Valencia. Estas ciudades son sólo referencias conocidas, para demostrarte que no tienes que ir a ningún país exótico para vivir una aventura. Entre nosotros, Teruel existe, pero no se lo cuentes a todo el mundo, sólo hay que explicárselo a gente de confianza; ésta es una reserva de la naturaleza que debemos mantener intacta. Sólo para los iniciados.

Los dos centros de partida

Los puntos de acogida, los inicios de las rutas, están perfectamente escogidos en los pueblos de Cuevas de Cañart y Fortanete. Ambos son unas pequeñas localidades con un gran encanto que distan entre sí 50 km. En los puntos de acogida encontraréis toda la información sobre la ruta. Pensad que os encontráis en un territorio muy despoblado, una comarca tan grande como la provincia de Guipúzcoa, cuya población no llega a los 4.000 habitantes. Es fácil, extraordinariamente fácil, no encontrar a ningún ser humano durante el recorrido. Esto no es el far west, pero se le parece tanto…

El alojamiento tampoco será problema, toda la zona tiene una extensa red de pequeños hoteles y casas rurales con mucho encanto, que será una razón extra para venir a El Maestrazgo.

Si te decides por la zona de Fortanete, te recomendamos el Hotel Balfagón (***), único por el encanto del pueblo donde se encuentra (Cantavieja) y por el excelente servicio y gastronomía. Altamente recomendable.

Los dos tipos de terreno

Cada punto de acogida tiene terrenos muy diferentes. La zona de Las Cuevas de Cañart se mueve por unas cotas más bajas, en torno a los 1.000 m, el terreno es mucho más duro, más seco, y, por el contrario, son muy frecuentes los cursos de agua con caudal abundante: Guadalope, Pitarque, Palomita. Son ríos fantásticos para darse un chapuzón en verano, observar las truchas y, con un poco de suerte, ver las escurridizas nutrias.

La zona de Fortanete no tiene nada que ver, es mucho más verde, más alpina. Si observáis las fotos, veréis que puede pasar perfectamente por un paisaje pirenaico. Generalmente hay grandes bosques de pinos -atención en otoño los amantes de las setas-, con prados de alta montaña. En nuestros recorridos llegamos hasta los 1.800 m, aunque hay cumbres próximas a los itinerarios que llegan a los 2.000.

Hay que tener en cuenta el tema de la nieve, pues en las cotas altas estará presente con seguridad en los meses más crudos del invierno. Recomendamos la zona de Cañart para los meses más fríos, donde la nieve puede ser ocasional, y en los meses más calurosos, las zonas más altas de Fortanete, por ser muchísimo más frescas.

El Maestrazgo os parecerá una tierra despoblada, pero no siempre fue así. Por sus montes han pasado algunas de las historias más duras de nuestra tierra. El Maestrazgo debe su nombre a los maestres, a los templarios, los monjes guerreros a los que les adjudicaron estas tierras de frontera para defenderlas de la invasión musulmana. Por aquí paso el Cid camino de Valencia, incluso una de las rutas transcurre por un pueblo que recuerda su memoria: La Iglesuela del Cid.

Más reciente, en el XIX, durante las guerras carlistas, en Cantavieja, el general Cabrera se hizo fuerte durante más de tres años. Pero la historia bélica de la zona se remonta casi hasta nuestros días. Por los montes y sierras de El Maestrazgo corrieron los últimos rebeldes republicanos, los maquis, delante o detrás de la Guardia Civil según fuera su suerte. Esto no es BTT, pero te invito a que leas historias fantásticas del terreno que pisas. A tu aventura la precedieron otras mucho mayores.

Por cierto, de El Maestrazgo, concretamente de un pueblo, Tronchón, se habla hasta en El Quijote; Sancho Panza habla de las bondades de su queso. Como aquí el tiempo parece haberse parado, hoy, en pleno siglo XXI, todavía puedes tomar el mismo manjar al que se refería Sancho. Único.

Ruta 3. Pinares de Fortanete

Bosques y prados en pleno Mediterraneo

Hemos escogido del Centro de BTT de Fortanete la ruta más dura, la más larga, posiblemente la más bella para explicártela con todo detalle, y sobre todo fotografiarla con mimo, para que tengas la imagen más parecida a la nuestra.

En la salida de Fortanete hacia Vilarroya, encontrarás una pista a la derecha que transita por la Rambla de Malburgo. Es una pista suave, que baja ligeramente, excelente para ir calentando. El paisaje que te rodeará es extraordinariamente cambiante, pedregales desérticos casi lunares, junto a zonas muy verdes por todas partes. Cruzaremos la Rambla varias veces, como en esta ocasión, buena parte del año con agua.

Sobre el kilómetro 6 iniciamos el ascenso hacia la Sierra de la Lastra. Cuando alcanzamos la cota 1.500, nos encontramos rodeados por un inmenso bosque, bosque de dimensiones colosales, y que según nos cuentan hace las delicias de los amantes a las setas en buena parte del año (tenemos que reconocer que en más de una ocasión, cambiamos el BTT por la micología, pero sin éxito). Finalmente llegamos por un cortafuego hasta la carretera, la que tomamos unos metros hacia la derecha, para coger la pista hacia la izquierda que vuelve a elevarnos por la montaña. Muy bien indicado, no hay pérdida.

En esta zona el bosque comienza a dejar paso a algunos prados fantásticos, el verde, verde clorofila, inunda el horizonte. La foto que abre este reportaje, y algunas de esta ruta están tomadas en el Barranco del Tajo, un sitio fascinante, con rincones que te sugieren estar en otras latitudes mucho más al norte, y por supuesto, como en todo el recorrido, con el silencio como único acompañante.

En el kilometro 28.5 pisaremos brevemente la carretera que va hasta la estación de esquí de Valdelinares, para abandonarla por la izquierda a 1,5 kms en la Fuente del Rodeo. La pista sigue subiendo hasta la Ermita de San Victor sobre los 1.800 mts., donde iniciaremos un fuerte y largo descenso hasta la Rambla de Malburgo. Esta bajada final, son 10 kilómetros de infarto, donde por supuesto, con nuestro 4×4 de apoyo nos fue absolutamente imposibles seguir a las bicis de nuestros probadores. Este párrafo final es solo envidia, pues venció el placer en la bajada, y no tenemos fotos. Dani Pérez y Paco Comuñas se olvidaron de todo, incluso de ellos mismos y sencillamente bajaron. ¿Entiendes por qué utilizaba la palabra envidia? Mientras tanto, 20 minutos atrás en el coche, Sebas Romero me contaba historias, algunas falsas, para distraer el tiempo.

Llegada a Fortanete después de 50 kilometros. No vimos a nadie en todo el recorrido, salvo a nosotros mismos.

Ruta 9. Hoces de Guadalope

Santuario natural

Agua, agua, agua. No tenemos sed, solo describimos el fiel compañero de viaje de esta ruta. Puedes empezar el recorrido en los Caños de los Lavaderos de Cuevas de Cañart cargando agua, agua que acaba de nacer, pues ha visto la luz del sol a escasos metros. Al lado de los Caños está el Convento de los Monjes Servitas, cuya foto utilizamos para abrir este recorrido. Tendrías que haber visto la cara de nuestro fotógrafo Sebas cuando, sin ver el escenario, le dije que había buenas fotos dentro de una Iglesia. Las imágenes hablan por sí mismas.

Saldremos por la parte baja de Cuevas de Cañart y nos dirigiremos al Estrecho de El Crespol hasta La Algecira. Es un recorrido en bajada, con rocas inmensas cortadas por el rio con espectaculares “tajos”.

Una vez en La Algecira viene un tramo muy duro, una subida de más de 10 kilómetros con terreno muy suelto y con fuerte pendientes. Una vez arriba empezaremos la bajada hacia las hoces del Rio Guadalope. Es una bajada muy pendiente, y que en la parte final está cerrada con cadenas para evitar el paso de vehículos todo terreno. Llegados al rio, lo atravesaréis por un magnífico puente medieval en perfecto estado. Aunque no es BTT, uno no puede dejar de preguntarse, ¿Quién puso aquí un puente así en medio de las montañas? Está claro que en otros tiempos estas tierras hoy despobladas fueron otras, y muchos las transitaron.

Vuelta a la realidad, llegamos a las Fábricas de Villarluengo. Son una antigua fábrica de Papel Moneda, hoy convertidas en establecimiento hotelero. Un buen punto para hacer un alto en el camino. Con un ritmo medio podíamos llevar más de 3h. sobre la bici, y estamos en el lugar indicado para tomarnos un respiro.

Antes de proseguir os recomiendo visionar los Órganos de Montoro, unas formaciones rocosas que recuerdan a un gran órgano como su propio nombre indica y que tienen unas dimensiones extraordinarias.

Desde las fábricas hay que tomar la carretera durante unos 5 kms., tenemos que subir el puerto de Villarluengo, cuyo remate está en localidad que lleva su nombre. Una vez allí descendemos, por senda, hasta el Rio Cañada e iniciamos unas zonas de campos de cereales bastante planas. Admirables algunas de las masías fortificadas de la zona, como Torre Soriano que veremos sobre el kilómetro 40 de la ruta. Auténticos castillos, que nos indican, que estas zonas hoy tranquilas otrora fueron tierras de frontera.

Empezaremos a bajar nuevamente hacia el rio Guadalope (volvemos a encontrar cadenas), y ya en las proximidades de La Algecira, sobre el kilómetro 60 te recomiendo visitar, saliéndote un poco del recorrido, el Puente Natural de Fonseca. Es una curiosidad geológica, donde el rio Guadalope atraviesa una montaña de manera natural, horada la roca, y aparece unas decenas de metros más adelante sin más. Es un fenómeno curioso, que puedes observar si lo deseas en el siguiente reportaje de la Televisión Aragonesa, introduciendo en Youtube, las siguientes palabras: Puente Natural de Fonseca.

Órganos de Montoro

Una vez en La Algecira ya solo nos quedan 6 kms. más, para llegar a nuestro punto de partida. Volvemos retrocediendo por el tramo inicial de nuestro recorrido, entrando finalmente en Cuevas de Cañart por el Portal de Marzo.

CONSEJOS

Ir acompañado. Si eliges las rutas largas, las que no están inmediaciones de los pueblos te recomendamos que no realices la ruta solo. Cualquier avería mecánica o una indisposición física, puede significar un problema importante. Es tan sencillo como adaptar la ruta a tus posibilidades.

GPS. Muy recomendable, los recorridos están perfectamente señalizados, pero como te puedes descargar los tracks de la web es una garantía más para no perderte.

Teléfono móvil. Hay muchas zonas que no tiene cobertura, o incluso si la tienen esta es muy deficitaria. Un buen consejo es dejar dicho en el Centro de BTT, o en vuestro alojamiento, cuales son vuestras intenciones.

La señalización, que hacer en caso de error. La señalización de los recorridos es la homologada para las rutas de BTT. Postes verticales con señales en los cruces más importantes, flechas amarillas en todo el recorrido con el número y dirección de la ruta, y donde estas últimas no pueden colocarse, flechas rojas pintadas en la piedra. En teoría no hay perdida, pero solo es la teoría, si finalmente te pierdes, lo mejor que puedes hacer es volver sobre tus pasos. Como te has saltado una señal, volviendo hacia atrás, seguro que encontrarás el camino correcto.

Las vallas. El Maestrazgo es una zona ganadera, te encontrarás muchas vallas. No perturbes el pastoreo de los animales. Cierra todas las vallas a tu paso, y procura alterar al mínimo la naturaleza y el hábitat de los rebaños.

Los animales salvajes. No solo hay animales domésticos. También hay muchos animales salvajes. Quizás lo más espectacular son las cabras hispánicas, palabra que son difíciles de no ver. El otro animal más abundante son los buitres, anidan en todos los acantilados del recorrido, su presencia es constante. Además puedes encontrarte con relativa facilidad con los animales clásicos del clima mediterráneo: Aguilas, perdices, jabalíes, y las más difíciles de ver nutrias en algunos cursos de agua.

La mecánica. En la zona no hay talleres de reparación de bicicletas. Debes partir con la bici en perfectas condiciones. Lleva cámaras de recambio, “troncha”, todos los útiles que llevarías en una gran aventura sin poder tener apoyo desde fuera.

El agua. La mayoría de recorridos tienen diversos puntos donde coger agua, pero debes leerte la ficha de cada ruta, y comprobar cuáles son tus lugares de avituallamiento.

El clima. Todos los recorridos se mueven entre los 1.000 y los 1.800 mts de altura. Tienes que estar preparado para posibles cambios de tiempo. Imprescindible en las rutas más largas salir equipado con chubasquero. Si el clima es muy frio te recomiendo las rutas que nacen en Cuevas de Cañart, pues son más soleadas y se mueven por cotas más bajas. Por el contrario, en días calurosos agradecerás las sombras de los bosques de pinos y los verdes pastos de las rutas que parten de Fortanete.

Fotos: S. Romero

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