Pasó inadvertido durante el Tour, y en cierto modo se puede decir que es normal teniendo en cuenta que venía de varios meses de lesiones. Pero ahora estamos a tres semanas de que empiece la Vuelta a España, y este sí es un escenario más propicio para él y además ya tiene competición en las piernas. Esteban Chaves será de nuevo, junto a los hermanos Yates, el capitán del Orica-Scott en la ronda española, donde defiende el tercer puesto logrado en año pasado.

Un recorrido favorable para escaladores puros –aunque precisamente Chaves será uno de los que más tiempo necesite sacar en los puertos para afrontar los 40,2 kilómetros de crono por Logroño– y un equipo potente a su alrededor es una combinación idónea para retomar una progresión que hacía del carismático y siempre sonriente ciclista colombiano un aspirante a pelear una gran vuelta.

Ayer mismo, durante la Clásica de San Sebastián, el portal de ciclismo Zikloland informaba de una preselección de 12 ciclistas donde además de los tres ‘jefes’ están incluidos Carlos Verona, Rubén Plaza, Sam Bewley, Jack Haig, Mathew Hayman, Michael Hepburn, Christopher Juul-Jensen, Magnus Cort Nielsen y Svein Tuft. De ahí serán seis los que finalmente acompañen al tridente que debe disputar la carrera y que tan buen resultado dio el año pasado.

La baza de Colombia

Ya hace varios años que el ciclismo colombiano tiene al menos una opción real de victoria en cada vuelta grande que se disputa. Para este Giro fue Nairo Quintana. En el Tour, también el de Movistar partía como el gran favorito del país cafetero, pero finalmente fue Urán quien por exigencias del guión mantuvo hasta el penúltimo día viva la esperanza de Colombia. Con los dos fuera de juego, en la Vuelta será Esteban Chaves -y Miguel Ángel López- quien reciba el incombustible apoyo y aliento colombiano.

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Todo esto en una carrera que presentará a buen seguro un cartel incluso superior al de otros años. Chris Froome ya ha confirmado su presencia en la ronda española. También estarán, si nada se tuerce, Vincenzo Nibali y Fabio Aru. Aún no se sabe bien qué hará Alberto Contador. En cualquier caso, ya el año pasado Chaves se vio las caras con muchos de ellos y logró subir al cajón –bajando a Contador por apenas 12 segundos- gracias a un lejano ataque la penúltima etapa camino del Alto de Aitana. Por tanto, el nivel lo tiene.

Un Tour demasiado difícil

Aparte de los problemas físicos que han terminado echando por tierra la preparación de Chaves para el Tour –una aguda tendinitis lo ha tenido más de cuatro meses sin correr-, se ha añadido un fuerte contratiempo emocional. El fallecimiento, en un accidente, de Diana Casas, la fisioterapeuta de máxima confianza del corredor y que le ayudó a salir adelante tras la dura caída que tuvo en el Trofeo Laigueglia 2013. Les unía una fuerte amistad y ha sido también un golpe duro justo cuando empezaba a levantarse de los problemas físicos.

Ahora que el Tour –donde, por cierto, debutaba este año- ha quedado atrás, Chaves se prepara en Andorra concentrado en altura antes de la cita que comienza en Nimes dentro de apenas 20 días. La carrera donde se destapó del todo en 2015 y en la que confía en recuperar de nuevo su característica sonrisa. La que lo ha convertido en un ciclista conocido y querido por toda la afición a este deporte.

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