Ciclistas solidarios contra el coronavirus

El maillot amarillo del Tour, una bicicleta para un médico de UCI, apartamentos gratis para sanitarios o cientos de gafas protectoras son algunas de las iniciativas surgidas en el mundo del ciclismo para ayudar en la crisis del COVID-19. Sin competiciones ni objetivos, en su mayoría se entrenan bajo techo y con el rodillo, pero han encontrado su propia manera de ayudar. Son ciclistas solidarios contra el coronavirus.

“Para la persona que me ha robado la bici mientras estaba trabajando en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI): espero que la disfrutes”, tuiteó Tom Roberts, anestesista en un hospital de Gales. Luke Rowe, gregario del INEOS se puso en contacto con él y, minutos después, el sanitario volvió a escribir en la red social desvelando el gesto del ciclista: “Muchas gracias a Luke Rowe por el generoso regalo de una nueva bicicleta. ¡Lo agradezco mucho!”.

Es solo el último gesto de la comunidad ciclista. Y precisamente un compañero de Rowe en el INEOS, el polaco Michal Kwiatkowski también ha ofrecido en las últimas horas su ayuda a los médicos: “Quizás algunos médicos, enfermeras y otros trabajadores tengan miedo de regresar a sus casas por temor a la salud de sus seres queridos. Mi puerta está abierta para ellos”, publicó a través de redes sociales Kwiato, que puso a disposición de quien lo necesitase apartamentos de su propiedad en la ciudad polaca de Torun.

Se ha involucrado en primera persona el italiano Davide Martinelli, del Astana, que ejerce como chico de los recados en su localidad natal, Lodetto, en la provincia de Brescia. Cada mañana sale con su bicicleta y una mochila, protegido con guantes y mascarilla, para comprar alimentos y productos de farmacia a los ancianos que no se pueden desplazar a la capital del municipio, Rovato. “Para mí es una oportunidad de ser útil y ayudar a muchas personas”, comentó el italiano.

El italiano Davide Martinelli, mensajero en su pueblo.

No solo deportistas en activo participan en este tipo de iniciativas. Y es que el legendario Bernard Hinault, cinco veces ganador del Tour (1978, 1979, 1981, 1982, 1985), donó un maillot amarillo de la edición de 1982. La prenda fue vendida por 12000 euros, una suma que se utilizó para la fabricación de miles de mascarillas protectoras. Fue un gesto más de los ciclistas solidarios contra el coronavirus, aunque también equipos y marcas de material se han volcado para frenar la pandemia.

Es el caso del Movistar Team, que donó 300 pares de gafas protectoras al hospital Vall d’Hebron en Barcelona a través de uno de sus patrocinadores. También las marcas de ropa Inverse o Santini han dedicado sus esfuerzos a elaborar prendas y mascarillas para sanitarios o el fabricante de bicicletas Specialized, que llevó a subasta la S-Works Roubaix con la que el italiano Vincenzo Nibali disputó la etapa del pavés en el Tour 2014, una carrera que acabó conquistando.

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