A muchos bikers les surge la misma cuestión cuando llega agosto, cómo mantener la forma física, que en la mayoría de los casos tanto cuesta alcanzar, durante los días de vacaciones. Son fechas en las que los viajes, las jornadas en la playa, las cenas, las salidas nocturnas y, en cualquier caso, la alteración de nuestras rutinas afectan irremediablemente a nuestro rendimiento físico.

Evidentemente, no podemos hacer milagros y si tienes la suerte de disfrutar de unas vacaciones intensas y llenas de compromisos, debes asumir que no llegarás en buenas condiciones sobre la bici en septiembre. Eso salvo que estés dispuesto a seguir los consejos que te damos en este artículo. Si quieres no perder toda tu forma en agosto, sigue leyendo y toma nota.

Consejos básicos

1) Entrena con intensidad

Se ha demostrado con numerosos estudios científicos que entrenamientos cortos y de muy alta intensidad tienen efectos iguales o superiores en cuanto a mantener el nivel de forma que entrenamientos más frecuentes y largos.

Usa esto a tu favor en vacaciones y planifícate sólo dos sesiones por semana de apenas una hora cada una. Haz entrenamientos buscando especialmente desnivel o con intervalos de alta intensidad y cortos, de 3’, 1’ o 30’’ por ejemplo. Distancia estos dos días de entrenamiento entre ellos, para asegurarte una buena recuperación, y hazlos, a poder ser, a primera hora del día, cuando tienes todavía total disponibilidad de energía. No los hagas después de una larga jornada en la playa.

2) Busca alternativas

No siempre resulta fácil llevarse la bici al destino de vacaciones. Por eso, te planteamos que, en ese caso, consideres cambiar de actividad durante estos días y sustituyas la bici por correr y/o caminar como las que más transferencias pueden aportar al rendimiento sobre la bici.

Patinar con patines en línea también puede ser una excelente alternativa, pues se trata de una actividad sin acción excéntrica, como la bici y necesita de una elevada implicación aeróbica. Hacer elíptica en un gimnasio, trabajar la fuerza con pesas a alta velocidad y cargas medias, por ejemplo, son actividades que también recomendamos para que te mantengas activo y no pierdas capacidad de rendimiento.

3) Vida saludable

Parece obvio recordarlo, pero no perder la forma requiere, además de mantener ciertos niveles de actividad física a la semana, tratar de llevar una vida medianamente saludable. Si te esfuerzas por sacar tiempo dos días a la semana para correr a pie o montar en bici a alta intensidad y, mientras tanto, comes mucho peor, duermes mucho menos e ingieres mucho más alcohol que durante el resto del año, el efecto positivo del entrenamiento quedará neutralizado.

No es momento probablemente de hacer sacrificios, pero sí modera la ingesta de alcohol, intenta comer saludable aprovechando que en verano se comen más ensaladas y productos frescos y duerme todo lo posible para que tu organismo tenga capacidad de recuperación.

Los 7 Imprescindibles

Busca un gimnasio

Intenta que tu hotel tenga gimnasio o que haya uno cerca de tu residencia de vacaciones. Si no es posible, siempre tienes la opción de llevar en tu maleta unas gomas elásticas con las que, junto con ejercicios de autocarga, con el peso de tu propio cuerpo, hacer sesiones de entrenamiento de fuerza.

El recurso de las zapatillas

Si no puedes llevar tu bici y no tienes un gimnasio cerca, unas zapatillas de running pueden resolverte la papeleta. Sal a correr un par o tres días a la semana, con intensidad y por la mañana, para evitar las horas de más calor

Usa la electroestimulación

Una de las múltiples funciones y beneficios de los electroestimuladores es que nos permiten mantener el tono muscular y nuestros niveles de fuerza óptimos, aunque por unos días no podamos salir en bicicleta. Si tienes uno, no dudes en llevarlo este verano contigo y hacer algunas sesiones con él.

Tu propio equipaje

No mezcles tu ropa y accesorios para entrenar con el equipaje del resto de la familia. Lo más habitual es que acabes no encontrando las zapatillas, el GPS o la camiseta interior, por ejemplo. Una pequeña bolsa con tus enseres para entrenar te facilitará las cosas.

Cinta de pulsómetro

Si quieres controlar la intensidad y sacar el máximo rendimiento al poco tiempo del que vas a disponer, recuerda echar en tu equipaje tu cinta de pulsómetro o tu dispositivo GPS para medir el ritmo de carrera si corres a pie.

Descárgate una app de entrenamiento

Si todavía no usas ninguna, este es el momento de comenzar a usarla. Llevar una app en tu móvil que te ayude a registrar tus actividades en bici o corriendo, que cuantifique la intensidad de tus sesiones, que haga una predicción de tu nivel de forma, etc., puede ser importante para optimizar el entrenamiento concentrado de las vacaciones.

Hazte un plan

Es importante hacerlo todo el año, pero en unos días en los que podemos tener una apretada agenda social y familiar, lo mejor es planificar el momento, la intensidad y el lugar de tus entrenamientos, sesiones que en muchas ocasiones realizarás en lugares que no conoces. Diseña y programa tus sesiones al inicio de cada semana o antes de marchar de vacaciones.

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