Cómo revisar tu e-bike tras los primeros 1.000 kilómetros

Pudimos contar con una Merida e-One Sixty 900 E en casa durante unos cuantos meses para ver el desgaste que sufre y poder revisarla tras los 1.000 km.

Lógicamente, antes de llegar a estos kilómetros, tuvimos que hacer el control del día a día respecto a la lubricación, revisar presiones de suspensiones y neumáticos, reparación de pinchazos… El resultado fue más que positivo.

Uso intensivo

Como e-bike radical que es la E-One Sixty, le dimos un uso. El tipo de salidas que realizamos fueron con gran desnivel, muy diferentes de las que podríamos hacer con una bici convencional, sobre todo en el caso de las subidas.

Buscamos senderos técnicos, evitando la tranquilidad que ofrecen las pistas más anchas. A pesar de ello, intentamos utilizar modos de motor que nos exigiese físicamente, que aunque parezca que no pueda afectar al desgaste de la bici, sí lo hace, ya que la tensión y los constantes cambios en la transmisión acaban generando un desgaste, a priori mayor que si vas más holgado.

En el caso de las bajadas, siempre buscamos las más complicadas y exigentes. En este caso, sí que el desgaste se puede notar más en los neumáticos, pues hay que tirar del agarre de estos.

Lógicamente, en función del terreno y del uso más o menos intensivo, las diferencias serán notables, y eso hay que tenerlo en cuenta siempre.

Cómo revistar tu e-bike

Las pastillas de freno

Las pastillas de freno, junto con los neumáticos, será lo que seguramente necesitará un cambio si es que no lo has hecho antes. En función del trato y la exigencia que hayamos tenido con los frenos, las pastillas estarán más o menos desgastadas. En nuestro caso, debimos cambiar las trasera después de unos 850 km y de unas cuantas salidas con agua y barro, que también aceleran el desgaste. Ahora empieza a haber modelos con compuestos específicos para e-bikes que, lógicamente, serán una de las mejores opciones.

El estado de los neumáticos

La verdad es que el neumático trasero de la e-One Sixty 900, después de 1.014 km, pedía a gritos un cambio. Nuestra elección sería cambiarlo por uno nuevo, ya que se empezaba a notar que tanto el agarre como la retención en la frenada no eran óptimos. Cabe la opción, como habrás oído unas cuantas ocasiones, de intercambiarla por la delantera. No es nuestra preferencia, pero lógicamente cada uno es libre de hacer lo que quiera. Más vale dejarla para reutilizarla en una e-bike o bici a la que no le exijamos tanto como a esta.

El desgaste de cadena y casete

Tanto la cadena como el casete (y plato) son componentes que actúan juntos, por lo que el desgaste se produce en todos por un igual. Después de 1.000 km, os podemos decir que el desgaste es destacable, sin tener que necesitar cambiarlo todavía. Aquí tenemos varias opciones y destacaríamos dos: 1, cambiar solo la cadena para que el resto de los componentes no sufran tanto el desgaste. Este cambio nos permite alargar la vida útil del conjunto con poco coste. 2, seguir así hasta que aguante y debamos cambiarlo todo a la vez. Está comprobado que así el coste, a la larga, es mayor.

El estado de los discos

Igual que en el caso de las pastillas de freno, los discos sufren siempre un desgaste. Después de los 1.014 km, hemos de decir que el desgaste en el trasero, al que le hemos exigido más, es importante. Aunque no es necesario cambiarlo ya, calculamos que en 400-500 km deberíamos hacerlo seguro. De hecho, como ya hemos dicho, cambiamos las pastillas traseras, por lo que el uso ha sido exigente, y más las últimas salidas, con barro y agua debido a las (bienvenidas) lluvias de nuestra zona.

Limpiar contactos de batería-motor

Esto es algo que debemos ir haciendo a menudo, no esperarnos cada 1.000 km. Si extraemos la batería para cargarla fuera de la bici, iría bien coger la costumbre de hacerlo cada vez que la saquemos. Si cargamos la batería sin necesidad de extraerla, sería perfecto si la sacamos para proceder a la limpieza cada vez que lavemos la bici. Lógicamente, en caso de salir con la e-bike con lluvia o barro, deberíamos hacerlo cada vez que ocurra. Puede parecer pesado, pero es importante hacerlo así. Nos evitaremos futuros disgustos. Podría ser que dejase de funcionar si los contactos están mojados.

Reapretar puntos de giro del sistema de suspensión

También debemos estar atentos al apriete de los rodamientos de todos los puntos de giro del sistema de suspensión. En este caso podemos ver cómo apretamos la bieleta, pero cabe resaltar que hemos de repasarlos todos. Puede suceder, como en el caso de la e-One Sixty, que debamos desmontar el plato para poder acceder a uno de los lados del punto de giro de abajo, el más cercano a la caja de pedalier. Ese es uno de los que más sufre, por lo que es muy importante no dejar de hacerlo por evitar desmontar el plato.

Repasar el apriete de toda la tornillería

Ya puestos a hacerlo bien, repasaremos toda la tornillería. Desde los de la potencia, dirección, plato, discos, guiacadena… todos los que veamos. Nos sorprenderá ver que muchos de ellos están flojos sin que hayamos notado ningún efecto en el pedaleo. Lo normal es que en las revisiones que le hayas hecho a la e-bike, si la has llevado a un mecánico profesional, ya los hayan apretado y apenas encuentres alguno que esté flojo. Mejor si es así pero, por si acaso, no dejemos de revisarlos.

Comprobar el juego en piezas clave

Para que la transmisión funcione bien, además del desgaste mecánico en cadena, casete y plato, no está de más comprobar si el propio cambio y sus rulinas sufren de algún movimiento poco deseado. También podemos mirar el movimiento de pulsadores de cambio y tija telescópica, o el movimiento de las levas de freno. Lo normal si encontramos movimientos de este tipo que no sean de apriete de tornillo es que no tenga posibilidad de apriete, por lo que ya sabremos a partir del momento que lo encontremos que debemos estar atentos a dicho movimiento antes de que se rompa y nos quedemos tirados en la montaña.

Ajustar presiones de las suspensiones

Uno de los puntos clave son las suspensiones. Miraremos que las barras de la horquilla no tengan juego y si la suavidad es correcta. En nuestro caso, aunque la horquilla funciona perfectamente, según FOX ya deberíamos cambiar retenes para un óptimo funcionamiento. Es un buen momento para hacerlo. Y si bien esto ya debemos realizarlo más a menudo que no esperar a los 1.000 km, también será un buen momento para ajustar las presiones de la horquilla y del amortiguador.

Fotos: Santi Díaz

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