Oro negro

Descubrimos para ti dos bicicletas muy especiales. Casi iguales, pero al mismo tiempo muy diferentes. Dos 29er, pero con distinto sentido de uso. Dos auténticas joyas de color negro, pero con un mismo sello en el que siempre ha destacado el azul. Enfrentamos para ti dos magníficas en el comparativo Bianchi Methanol.

En un mercado cada vez más globalizado, en el que cuatro grandes marcas parecen copar el protagonismo de la industria de la bicicleta, nos resulta especialmente agradable encontrarnos con modelos como estas dos bicis para XC en el comparativo Bianchi Methanol. Dos bicis de una marca con glorioso pasado que vive ahora el presente desde una posición más discreta que antaño, aunque no por ello con peor producto, sino todo lo contrario. Estas dos bicis, la Methanol SL y la Methanol FS, rígida y doble suspensión, de 29’’ ambas, son unas monturas ciertamente espectaculares por diseño, tecnología y prestaciones. Tanto es así, que creemos que no tienen absolutamente nada que envidiar a modelos referencia de su competencia. La muestra la podrás leer en estas páginas, donde hemos enfrentado a estas dos máquinas en un comparativo fratricida: dos bicis de la misma marca y el mismo segmento, pero con argumentos y personalidad propia.

¿Hermanas gemelas?

A simple vista pueden parecerte dos bicis casi iguales, con la única diferencia de llevar o no un amortiguador en el cuadro. Sin embargo, entre ellas existen matices de importancia que las hacen más interesantes para un tipo de usuario u otro, para un tipo de salida u otro. Es evidente que el potencial cliente de cualquiera de estas Bianchi es un usuario de gama alta, que pueda permitirse comprárselas, un amante de los productos muy elaborados que pretenda además diferenciarse del resto con algo poco habitual. En ese sentido, Bianchi tiene un perfil de bicicleta no masificada. No te encontrarás con cientos de ellas por la montaña, y eso, para algunos bikers, es todo un valor añadido que saben apreciar si huyen de pertenecer a la corriente o la tendencia del momento.

No sólo parar mirarlas

Aunque los acabados y el nivel de calidad de sus cuadros es realmente excepcional, las dos Bianchi muestran sus puntos fuertes en marcha, con prestaciones dinámicas a la altura de las mejores bicicletas de su segmento. Quizás adolecen de cierto overbranding típico de las bicicletas italianas, con un lenguaje gráfico en los cuadros un tanto excesivo, pero en todo caso son bicis muy atractivas para los usuarios más racing, tanto en XC, en el caso del modelo rígido, Methanol SL, como para pruebas maratón o largas distancias, en el caso de la Methanol Full Suspension, que siempre aporta un extra de comodidad.

Novedades

Ambas bicis estaban en nuestro punto de mira para ser probadas. Primero la SL, la hardtail, que se presentó ya como bici de 2012 hace ahora cerca de un año, y ahora, recientemente, la doble suspensión, Methanol FS, una bici de 2013 que viene a complementar a su hermana la rígida. No ha sido hasta ahora que no hemos podido reunir a las dos para poder comprarlas cara a cara, en igualdad de condiciones y con dos modelos equipados de manera prácticamente idéntica. Juntas van a suponer la baza más sólida posible para aquellos bikers que busquen una bici de XC muy especial, elegante y, a tenor de lo que hemos probado, totalmente efectiva.

Pruebas

Bianchi Methanol FS. Calidad exclusiva

Bianchi Methanol 29 SL Team Replica

Probando estas dos bicis reflexionamos sobre la cantidad de modelos que existen en el mercado y que, afortunadamente, funcionan a las mil maravillas. El nivel tecnológico y de conocimiento de la industria de la bicicleta ha alcanzado cotas espectaculares, y para muestra tenemos estas dos Bianchi. Se trata de dos bicicletas que sobre el papel no pertenecen a una marca de primer orden en cuanto a presencia y peso específico en el sector del mountain bike; sin embargo, tienen como tarjeta de presentación unos cuadros realmente excepcionales y un comportamiento que como mínimo iguala a modelos de referencia mucho más populares que estos Methanol, tanto en versión rígida como doble suspensión.

Si algo tenemos que destacar del modelo SL, el rígido, es la geometría. Realmente compacta y efectiva para potenciar todas las ventajas de una 29er y al mismo tiempo atenuar los inconvenientes, básicamente la capacidad de aceleración. Creemos que el argumento de la tija integrada carece de sentido, aunque sí es cierto también que al ser una bici de 29’’ la excesiva rigidez que suele aportar esta solución queda un tanto dulcificada y no notamos una especial incomodidad cuando pasamos sobre piedras u otros obstáculos. En cuanto al modelo de doble suspensión, es obviamente más cómodo. Pasar sobre piedras sentado sobre el sillín es de esas sensaciones que no tienen precio y que con la rígida son prácticamente imposibles de experimentar. En todo caso, a pesar de ser doble, es comparativamente más rápida, en nuestra opinión. Sólo pesa 250 g más que la rígida, con lo que en términos relativos también podríamos decir que es más ligera aun montando el mismo equipamiento.

Además, el hecho de poder bloquear totalmente ambas suspensiones hace que esta bici sea muy polivalente, pudiendo obtener el comportamiento de una full rígida con los bloqueos activados o una full suspension de verdad con la horquilla y amortiguador trabajando a pleno rendimiento. Respecto a las suspensiones, punto clave en cualquier bici, hay que decir que Magura tiene un buen producto, lo hemos podido comprobar en estos dos modelos montados 100 % con su horquilla y amortiguador tope de gama para XC. Sin embargo, si eres un sibarita del material, quizás eches en falta una estética algo más trabajada, un mejor acabado, detalles más pulidos y unos gráficos que, en lugar de restar, sumen a la estética global de la bicicleta.

La clave de todo

Estos dos cuadros son buena parte de la explicación en el funcionamiento de estas Methanol. Ángulos muy efectivos (70.5-71 y 73.5-74°) en dirección y tubo de sillín (70.5-71 y 73.5-74°), 120 mm de altura en la pipa de dirección para tallas XL, como fueron nuestras unidades de prueba, vainas de longitud moderada, pedalier bajo y una rigidez excepcional. Reúnen todos los ingredientes necesarios para que una 29er vuele sobre las piedras, pistas y senderos. Además, como podéis ver en las fotos del apartado de técnica, están muy bien construidos, con un alto nivel tecnológico. ¿Se puede pedir más?

ERC

Embedded Reinforcement Construction. A pesar del nombre de esta tecnología, su sentido es mucho más sencillo. Se trata de la utilización de un perfilado determinado en ciertas zonas del cuadro. De construir vértices que actúen como nervios o zonas de máxima rigidez allá donde el cuadro más lo necesita. En las dos Bianchi se emplean tanto en la zona de la pipa de dirección como en la de la caja de pedalier. Además del efecto de mayor firmeza, las bicis adquieren una marcada personalidad estética con esta solución, destilan una imagen más racing si cabe con estos perfiles más agresivos.

Shock Absorbing Stays

En el caso de la Methanol rígida, la SL, los tirantes se han estudiado al milímetro para que ofrezcan la máxima absorción posible sin hacer por ello que la bici pierda rendimiento al pedalear con fuerza. La solución fue diseñar tirantes curvados, laminados con fibras de carbono y vídrio, de tal manera que tienen forma de S. El resultado es una excelente capacidad de absorción en sentido vertical gracias a la curvatura del tirante, aunque se mantiene al mismo tiempo un excelente nivel de rigidez torsional. La parte trasera apenas flexa cuando se pedalea de pie o tomamos una curva con apoyo lateral a gran velocidad.

Titanium Net

Como puede verse en la imagen, el tubo diagonal de la Methanol, en sus dos versiones, posee una especie de malla o panel tejido con fibras de titanio. Éstas se han moldeado conjuntamente con el carbono del cuadro en el momento de su construcción en el interior del molde. El objetivo de esta solución es aportar una mayor protección a la bicicleta justo en esta zona, donde es muy fácil que reciba golpes de piedras que salgan despedidas de la rueda delantera. De esta manera, la bici queda más protegida y es mucho menos vulnerable a roturas y daños tales como fibras marcadas o agujeros en el carbono.

Triple Wall Tube

Éste es uno de los principales argumentos técnicos de estos cuadros Bianchi. Consiste en el moldeado de los tubos con una pared interna que atraviesa la sección del tubo transversalmente. De esta forma se consigue una estructura de tres paredes, delgadas, pero que parecen aumentar significativamente la rigidez estructural y el control sobre la conducción de la Bianchi. Los tubos son, por tanto, estructuras laminadas, y se han moldeado uno a uno para conseguir esta unión de paredes de carbono.

Galería de fotos

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