El enduro está irrumpiendo con fuerza en el mundo del MTB. Causa furor en Francia, causa furor en Italia, y ahora se está reivindicando en España, que curiosamente es un país ideal para su práctica. Si no lo has probado todavía, hoy te traemos dos bicicletas más que recomendables para iniciarte en esta divertida disciplina.

Parece que el enduro está en auge otra vez y de forma definitiva. Y es que si bien tuvo cierto protagonismo hace unos 3 ó 4 años debido a la cantidad de bicis que aparecieron en el mercado y las múltiples opciones de recorridos y prestaciones que ofrecían, parece que es ahora cuando el mercado y el cliente han llegado a la madurez y comprensión necesaria para disfrutar plenamente de este tipo de bicicletas.

Por supuesto, la evolución técnica ha tenido gran parte de culpa en este revivir de la especialidad, pues el abismal salto de calidad que se ha dado especialmente en el mundo de las suspensiones y la nueva generación de cuadros mucho más ligeros y resistentes las han convertido en unas bicicletas muy versátiles en todo tipo de situaciones, ya sea en bajadas rápidas o técnicas, o en subidas dignas de la mejor cross country, pues en sí el objetivo de una enduro es triunfar en todo tipo de terrenos.

En realidad siempre ha existido el perfil de usuario que practica lo que describimos como enduro. Un aficionado que busca el máximo disfrute en las bajadas más técnicas y reviradas, pero que al mismo tiempo exige unas buenas prestaciones en el momento de pedalear, pues es el único camino para llegar a un nuevo descenso. En realidad estamos hablando de un usuario que no va a poner el crono en marcha cuando le toque dar fuerte a los pedales, pero que tampoco quiere morir en el intento arrastrando mucho peso o enfrentándose a un sistema que lo penalice en exceso.

La evolución del enduro

Para entender el enduro actual habría que echar un vistazo al pasado, donde la famosa enduro de Specialized marcó una época no sólo utilizando un nombre que venía de las motos para dar vida a un nuevo modelo, también lo hizo porque en cierto modo dio pie a una nueva categoría dentro de las MTB. Curiosamente, aquella bicicleta de 125 mm de recorrido hoy estaría englobada en la categoría maratón, aunque evidentemente nació con otro carácter, muy transgresor en su época.

Con el tiempo, la categoría evolucionó hasta los 140 mm de recorrido, e incluso algunas marcas hicieron bicicletas con recorrido variable para conseguir adaptarse al máximo de situaciones, pero incluso esos 140 mm (ahora llamados all mountain) son ahora insuficientes.

¿Dónde se sitúa, pues, una bicicleta de enduro? Los 150/160 mm son la cifra mágica. Un recorrido que a mucha gente asusta y donde los fabricantes no acaban de ponerse en común acuerdo para dar un carácter determinado y homogéneo a la categoría. Aunque está muy claro que la tendencia actual es la de presentar bicicletas más ligeras y con una eficacia de pedaleo sorprendente, aún hay fabricantes que poseen modelos de 160 mm con un claro enfoque o herencia freeride, o por decirlo de alguna manera, con un planteamiento de uso mucho más agresivo. En realidad estamos ante la categoría más abierta de todas, en la que unos simples cambios de componentes pueden hacer la bici más radical y pensada para los descensos o más polivalente para afrontar con menos dificultades las zonas de pedaleo.

¿Qué marcará la elección? Pues claramente el tipo de terreno por donde sueles salir, tu grupo de amigos o el interés que tengas por las carreras o marchas específicas para este tipo usuarios/bicicletas y que cada día son más populares gracias a la proliferación en el calendario de pruebas como la Maxi-Avalanche o las Enduro Zenith Series. Este tipo de carreras ponen al alcance de cualquier aficionado un circuito pensado para divertir a cualquiera con el nivel que sea, tanto para el más pro como para el más elemental.

En Solo bici, hoy te traemos dos bicis de enduro de primer precio situadas en la franja de los 160 mm de recorrido, que son lo que nosotros consideramos claramente bicis de enduro. En los 150 mm nos encontrábamos justamente con bicis de enduro y all mountain, tanto por montaje como por nomenclatura de marca, por lo que la opción más clara y que no deja lugar a dudas era la de 160 mm.

Si buscas algo para empezar, aquí tienes dos bicis de primer precio de sus respectivas gamas, por lo que el desembolso será de lo más comedido. ¡¡A disfrutar!!

Pruebas:

Lapierre Spicy 216

Mondraker Dune

Conclusiones

Las dos bicis que os hemos querido presentar en este comparativo son las enduro más representativas y más vendidas de ambas marcas dentro de su categoría. Dos bicicletas, un carácter muy distinto. Una vez más hemos comprobado cómo cada marca le otorga un enfoque muy diferenciado tanto en cuanto a absorción como a geometría.

La Lapierre posee unas medidas mayores, y a los pocos metros de rodar con ella se ve que la marca francesa apuesta por ofrecer una mayor estabilidad a la bici que no el hecho de ser muy manejable y juguetona, cosa que sí prima en la Dune de Mondraker. Los franceses prefieren una bici más estable y que te haga sentir seguro sobre una que te incite a jugar más con apoyos, saltos o curvas cerradas, como es el caso de la Mondraker, aunque la Lapierre se defiende suficientemente bien también en este tipo de terreno. Está claro que con las dos podemos hacer de todo, pero son estos pequeños matices los que las hacen diferentes.

También en el caso del funcionamiento general de las suspensiones se ve una clara tendencia en cada una de ellas. La Mondraker apuesta por buscar un equilibrio total, y lo consigue. A la hora de subir, sube mucho mejor que la Spicy, ya que ésta se ve más afectada por el movimiento, que otorga el punto de giro Horst-link situado en las vainas cerca del eje de la rueda. Además, la Lapierre pesa algo más, y también esto se deja notar, hecho que hará que nos tengamos que tomar con más calma las subidas. Por el contrario, a la hora de bajar, esa sensibilidad del Horst-link se vuelve claramente a su favor.

Pensadas para bajar

Efectivamente, como puedes haber intuido, la Spicy es más absorbente que la Dune, aunque igualmente baja muy bien, algo que sorprende teniendo en cuenta lo bien que sube, con su sistema muy activo en todo momento.

Curiosamente, cuando echamos la vista atrás hasta el momento en que ambas marcas pusieron sus primeros modelos en escena, vemos que los papeles se han intercambiado. En los primeros modelos de Spicy, la sensibilidad inicial era más bien justita, porque se buscaba una bici muy buena pedaleando, cosa que ahora no sucede. En la Dune era justamente al revés, antes era de lo más absorbente en contra del pedaleo (aunque el sistema se mostraba también bastante efectivo subiendo), y ahora, en cambio, pedalea mucho mejor pero ha perdido algo de sensibilidad. Como pasa siempre, una cosa va por la otra, y cada marca toma la decisión que cree más correcta para encontrar el equilibrio.

En definitiva, la Spicy 216 es para alguien que piense en una enduro estable y segura, con un funcionamiento muy absorbente, pese a contar con un peso que hemos de ser conscientes que tendremos que mover. En la Dune nos encontramos con una bici muy equilibrada, que sube más que correctamente y baja con unas buenas sensaciones de absorción, y, sobre todo, muy pero que muy juguetona. Ambas son muy buenas opciones y contamos con la posibilidad de mejoras futuras que harán que rebajemos peso.

Galería de fotos

Fotos: S. Romero

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