Luces y acción

Aunque sea de noche, haga frío y las condiciones no sean las ideales para rodar con tu mountain bike, hay luces con las que ya no tendrás excusas para no salir en invierno. Ni siquiera la de que molesta el tener que cargar con la batería. Para muestra de ello queremos que eches un vistazo a estos modelos compactos. Mucho más prácticos que las luces con petaca y, en algunos casos, con una potencia que te sorprenderá.

Con lectores como tú

Así testamos las luces, una tarde cualquiera entre semana, en una escapada por las montañas de Collserola y con la ciudad de Barcelona a nuestros pies. Cinco bikers, usuarios habituales de luces, habituales de los caminos de Collserola de noche, nos explicaron sus experiencias, los motivos por los que salen a rodar a oscuras y sus anécdotas más representativas en sus rutas nocturnas. Nuestro agradecimiento a Carlos Gómez, Pere Anglada, Josh Figlio, Óscar Ferrer y Manu Letelier; ¡fue un placer!

Esta época del año, el invierno, siempre es propicia para hacer un artículo en el que os mostremos las mejores luces del mercado. Somos conscientes de que a muchos de vosotros -a los miembros de la redacción de Solo Bici también nos ocurre- no os queda otro remedio que salir a pedalear de noche si queréis seguir saliendo entre semana durante estos fríos meses. Sin embargo, y lejos de hablar de luces convencionales, en esta ocasión hemos querido mostraros una selección con algunas de las mejores luces compactas que podéis encontrar en el mercado. El motivo es que hoy en día ya se están fabricando luces de este tipo realmente potentes, tanto como para que se puedan usar como luz única.

Los tiempos cambian

Anteriormente, las luces compactas, con la batería integrada en su interior, sólo tenían la finalidad de ser vistos y no la de iluminarnos el camino, debido a su baja potencia. Esta función quedaba sólo al alcance de poderosos focos halógenos con baterías independientes que, irremediablemente, hay que fijar en el cuadro con velcros o colocar en el bolsillo de la mochila o el maillot. Hoy, algunos fabricantes ofrecen ya luces compactas de hasta 1.000 lúmenes, potencia de sobra como para tener una visibilidad excelente en caminos, senderos y trialeras.

No obstante, un hándicap de este tipo de luces es que no poseen fijación para el casco, lugar estratégico para poder mirar hacia donde no tenemos todavía orientado el manillar y anticipar trazadas, por ejemplo. Por ese motivo, habrá quien siga prefiriendo llevar dos luces, una en el casco y otra en el manillar. De todas formas, y viendo cómo iluminan algunas de estas luces compactas, la luz más potente puede ser perfectamente la del manillar y sin necesidad, además, de tener que llevar la batería colgando.

Fíjate en…

Potencia

Probablemente, éste es el aspecto más importante de una luz. De la potencia dependerá la calidad de nuestra visión. Se mide en lúmenes (lm), y mientras más tenga, más potente será su haz de luz. Mejor y desde más lejos veremos los obstáculos.

Haz de luz

En función de la óptica que utilice el foco de la luz, el haz o área iluminada variará sustancialmente. Podemos encontrar una luz muy potente, por ejemplo, pero que ilumine un punto muy concreto, o, por el contrario, con una lente más abierta, poder iluminar un área más amplia que nos permite una mejor anticipación en las curvas, por ejemplo.

Autonomía

Las luces actuales, incluso las compactas que comparamos en este artículo, ofrecen hasta 2 horas e incluso 2,5 horas a pleno rendimiento. Fíjate en ello y valora la duración de tus salidas para buscar la que más se ajuste a tus necesidades. Debes saber que la mayoría se autoajustan, reduciendo la potencia a medida que se acercan al final de la autonomía para evitar que te quedes a oscuras.

Fijación al manillar

Es imprescindible que luces como estas compactas se ajusten perfectamente al manillar, con sistemas de abrazadera sólidos. Que no se muevan con las vibraciones de la bicicleta. Comprueba el sistema de fijación y opta por el que más te convenza.

Pruebas

BBB Strike 500

Blackburn Scorch 1.0

Lezyne Megadrive

Cateye NanoShot+

MSC Sally-Led


Conclusiones: ¿Cuestión de gustos?

El sentido de unas luces compactas según nuestra experiencia

Con estos cinco modelos nos ha quedado claro que hoy en día ya es posible disfrutar de una salida noctura con luces compactas y en plenas garantías de visibilidad. Obviamente, todavía hay luces con batería independiente más potentes que estos modelos de los que estamos escribiendo, pero no mucho más. Luces como la Lezyne MegaDrive, de 1.000 lúmenes, dan luz de sobras para meterte por los lugares más complicados sin temor a caerte por falta de visibilidad. Aunque aquí no aparezca, otro fabricante de referencia como es Lupine ofrece modelos como el Piko TL MiniMax con 900 lúmenes, por citar un ejemplo, aunque esta luz en principio no se comercializará directamente en España.

Perfiles diferentes

Entre las luces testadas encontramos diferentes características que orientan cada una de ellas a un usuario más o menos exigente, que las quieran para un uso u otro y, cómo no, también para todos los bolsillos. Obviamente, quien pretenda gastarse el mínimo dinero posible se fijará en la BlackBurn Scorch, que con 69 euros es la más económica de todas. Con ella debes asumir una escasa potencia, 140 lúmenes, suficiente para rodar por pistas pero no válida para ir rápido por zonas más complicadas, Puede funcionar muy bien, sin embargo, como una luz complementaria de otra más potente que llevemos, por ejemplo, en el casco.

En un grupo intermedio se encuentran modelos como el BBB, MSC o Cateye; con la BBB, con una interesante relación calidad-precio obtenemos una potencia que ya comienza a ser suficiente como para salir por el monte y atrevernos casi con cualquier cosa. El caso de la Lezyne MegaDrive es excepcional. Pocas luces de batería independiente, de las de petaca, superan los 1.000 lúmenes de potencia, y ésta lo hace con apenas 250 g de peso y una nitidez en su iluminación simplemente sensacional.

¿Solas o acompañadas?

A pesar de su potencia, no descartes usar un frontal junto a cualquiera de estas luces. Es un consejo, pero nuestra experiencia nos dice que además de llevar una luz en el manillar, más o menos potente, siempre es importante tener un punto de luz en la cabeza, para tener iluminación justo donde dirijamos la mirada.

 

Galería de fotos

Fotos: S. Romero

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