Tras años de investigación, Shimano introdujo en 2013 una nueva tecnología para lograr refrigerar sus discos de freno y potenciar así la sensación de control y mayor rendimiento.

Texto: Rubén Pérez – Fotos: Sebas Romero

Los frenos Shimano siempre han sido considerados como uno de los más sólidos y fiables del mercado. Y aunque un buen freno depende de muchos factores, la disipación de la temperatura del disco es sin duda, uno de sus aspectos claves. Y es que como es sabido, en cualquier sistema de freno existe una relación directa entre la energía cinética (la energía que proviene del movimiento) y el calor generado para detener ese movimiento. En este sentido, Shimano parece tener la clave con su tecnología Ice-Tech y que puso en escena ahoa hace 4 años. Para que os hagáis una idea, con esta tecnología Shimano logra rebajar la temperatura de un disco más de 100 grados. Esto comporta dos grandes ventajas. Por un lado, estabilizando la temperatura de nuestros discos, logramos un mayor rendimiento del freno que, para los usuarios más agresivos y de mayor peso, resulta doblemente bueno. Y por el otro lado, también supone menos fatiga de los frenos y sobre todo de las pastillas, que sufren un menor desgaste. Una gran noticia para los usuarios a los que les gusta emplear pastillas orgánicas de compuesto de resina (mucho más blandas que las pastillas metálicas). También son menos ruidosos y presentan menos decoloración de la superficie del disco gracias a la mejorada dispersión del calor.

La tecnología Ice-Tech no afecta a todo el conjunto de los frenos (manetas, pinzas y demás), sino concretamente a los discos, latiguillos, pistones y pastillas:

Discos Ice-Tech
Como podéis observar en la imagen que ilustra la sección, los frenos de disco con tecnología Ice-Tech de Shimano son fácilmente reconocibles. La construcción del disco es en modo sandwitch, externamente en acero y con núcleo de aluminio, lo que facilita que el calor generado por el frenado se irradie rápidamente por el núcleo de aluminio (el aluminio es mejor conductor de la temperatura que el acero). Y, aunque la araña de aluminio forjado también contribuye a mejorar la eficiencia de frenado, solo es la superficie de frenado la que recibe la tecnología Ice-Tech.

Pastillas Ice-Tech
Las pastillas Ice-Tech utilizan un proceso de fabricación diferente al resto de las pastillas que fabrica Shimano. Su morfología con esas aletas de aluminio son inconfundibles. Son precisamente las aletas las responsables de canalizar y radiar la temperatura a la atmósfera. Las pastillas Ice-Tech están diseñadas para obtener el máximo rendimiento, junto con los discos Ice-Tech. No obstante, son compatibles con discos de acero convencionales, de igual manera que los discos Ice-Tech se pueden utilizar con cualquier tipo de pastilla y compuesto.

Pistones y latiguillo Ice-Tech
En el latiguillo Ice-Tech, en vez de una construcción tradicional de dos capas, entre ellas hay una malla tejida. Este material evita la expansión del latiguillo, pero proporciona la flexibilidad necesaria para que el cable discurra por el cuadro. No se utiliza ningún tipo de revestimiento exterior abrasivo, como el acero inoxidable, que podría dañar los acabados del cuadro y, finalmente, aumentar el peso del sistema. En cuanto a los pistones, se han sustituido los tradicionales pistones de aluminio por unos cerámicos más rígidos, más aislantes del calor, más ligeros y más grandes, para conseguir una transferencia eficaz de la potencia hidráulica directamente a la pastilla de freno.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.